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El Último Esfuerzo de Dios Para Despertar a Su Pueblo.

 

PRÓLOGO

El “Último Esfuerzo de Dios para Despertar a su Pueblo” apareció por primera vez en inglés en el año 1929, escrito por el difunto pastor A. M. Dart, Secretario de Campo de la Asociación Sureste de California. Muchos años han pasado desde su primera aparición, pero por su valor espiritual La Senda Justificada [The Justified Walk] me pidió que tradujera este panfleto al español.

Creo que todo aquel que se llame Adventista del Séptimo-día seriamente debe leer el contenido de este material y así mismo hacerse las preguntas introspectivas de si él, personalmente, ha prestado atención al mensaje del Testigo Fiel. El destino de la iglesia Adventista del Séptimo-día y el destino de cada uno de nosotros como miembros de ella dependen de nuestra respuesta al solemne mensaje de reproche que el Testigo Fiel nos ha enviado.

“El testimonio del Testigo no ha sido escuchado sino a medias. El solemne testimonio, del cual depende [cuelga] el destino de la iglesia, se tiene en poca estima, cuando no se lo descarta por completo.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 168.

“EL MENSAJE a la iglesia de Laodicea es una denuncia sorprendente y se aplica al actual pueblo de Dios.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, p. 279.

El propósito de esta denuncia sorprendente no es acusar al pueblo de Dios sino despertarlo de su estupor, mostrarles sus apostasías para que se arrepienta y se prepare para dar el fuerte clamor, por testimonio, a un mundo que está “plantando y edificando, comprando, comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento. Esta es la condición de un gran número de miembros de nuestro pueblo.” – Testimonios Para la Iglesia, Vol. 5, p. 10.

“El Señor quiere que se repita la proclamación del testimonio directo dado  en los años pasados.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 8, p.312.

Ha llegado el tiempo en que es necesario agitar nuevamente esta sorprendente denuncia del Testigo Fiel a la iglesia de Laodicea para que como pueblo podamos aceptar el reproche y para que compremos las provisiones disponibles para nuestro remedio.

Es con la intención de despertar al pueblo de Dios y de revivir este testimonio directo que publicamos este folleto.

 

Pr. Rubén Molina-Ossers

UPA Visión

Director Ejecutivo

ruben@upavision.com

http://www.upavision.com


 

El Último Esfuerzo de Dios Para Despertar a Su Pueblo.

Cuando me llamaron para trabajar como Secretario de Campo de la Asociación del Sureste de California, fervientemente busqué al Señor por algo definido y útil, para compartir con las iglesias, y después de mucho estudio y oración, fui dirigido,  a presentar la obra final de Dios a la luz del Mensaje a Laodicea. Mientras más lo estudiaba y lo presentaba, más claro me parecía que este es un mensaje definido para la iglesia remanente diseñado para despertarla a terminar la obra.

Esta convicción se fortaleció más en mí por las declaraciones positivas del Espíritu de Profecía de que justo antes de recibir la lluvia tardía el mensaje a Laodicea sería revivido.

Me ayudó, en una obra que, personalmente, no veía mucha luz al principio en emprenderla, la siguiente declaración del Espíritu de Profecía: “He aguardado ansiosamente, esperando que Dios pusiera  su Espíritu sobre algunos y los usara como instrumentos de la justicia para despertar y poner en orden su iglesia.  Casi me he desesperado al ver año tras año mayor apartamiento de la sencillez que, según lo que Dios me ha mostrado, debiera caracterizar la vida de quienes le siguen.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 622. (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 279.)

La bendición de Dios descansó abundantemente sobre nuestro trabajo (el de mi esposa y el mío), y hallamos por doquiera una respuesta que fue muy animadora entre nuestra gente, más allá de lo que habíamos experimentado antes en nuestra obra con las iglesias; y por doquiera se veía la urgencia de tener estos estudios en forma impresa, lo cual llevó a la publicación de este pequeño panfleto. Naturalmente es una presentación muy breve de los estudios, pero se envía con la esperanza de que ayude a despertar a la iglesia a un sentido más completo de su necesidad y de su provisión como están planteadas en el Mensaje a Laodicea.

“Despierta, despierta, vístete de tu poder, oh Sión; vístete de tus ropajes hermosos, oh Jerusalén, ciudad santa. Porque el incircunciso y el inmundo no volverán a entrar en ti.” – Isa 52:1. 

Este texto coloca a la iglesia en su conflicto final con los poderes de las tinieblas, y sólo el justo encontrará liberación. “Aterrados están los pecadores en Sión, El temblor se ha apoderado de los hipócritas.” –  Isa 33:14.

“El remanente despreciado queda vestido de gloriosos atavíos, que nunca han de ser ya contaminados por las corrupciones del mundo.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 450. (Joyas de los Testimonios tomo 2, p. 178.) “Porque el incircunciso y el inmundo no volverán a entrar en ti.” Isa 52:1.

El “fuerte clamor” será dado por un pueblo que sabe lo que es vivir la vida de Cristo. “Habían logrado la victoria, y esto despertaba en ellos la más profunda gratitud y un gozo santo y sagrado.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 168. (Joyas de los Testimonios tomo 1, p. 62.)

El llamado final a salir de Babilonia será dado por aquellos “que hayan vencido todas las tentaciones y triunfado del orgullo, el egoísmo, el amor al mundo y toda palabra y obra malas.  Por lo tanto, debemos acercarnos más y más al Señor y buscar anhelosamente la preparación necesaria que nos habilite para permanecer firmes en la batalla, en el día del Señor.” – Primeros escritos, p. 71.

¿Has considerado el pensamiento de que Dios tiene un mensaje concreto para despertar a Su pueblo a un sentido de su necesidad para que puedan ser suplidos con la lluvia tardía para terminar la obra? Tal es el caso. El Espíritu de Profecía lo llama un “mensaje solemne y espantoso,” una “denunciación asombrosa,” y “está designada para despertar al pueblo  de Dios, para mostrarle sus apostasías, y para conducirlos a un fervoroso arrepentimiento, para que puedan ser bendecido con la presencia de Jesús, y esté preparado para el fuerte clamor del tercer ángel.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172.

Ciertamente tal mensaje debe recibir una consideración solemne de parte el pueblo que ha estado sonando el mensaje por más de ciento sesenta y seis años.

“Oh, ¡ojalá hubiera un avivamiento religioso! Los ángeles de Dios están visitando de iglesia en iglesia, cumpliendo su deber; y Cristo está llamando a la puerta de vuestros corazones, procurando la entrada. Pero se ha hecho caso omiso de los medios que Dios ha ideado para que la iglesia despierte y se dé cuenta de su miseria. La voz del Testigo fiel se ha escuchado dando la reprensión, pero no ha sido obedecida. Los hombres han escogido seguir su propio camino y no el de Dios porque el yo no ha sido crucificado en ellos.” – Testimonios para la Iglesia, vol. 5, p. 673.

Por medio de esta cita se ve que Dios ha designado el Mensaje a Laodicea para despertar a la iglesia y prepararla para la lluvia tardía y el fuerte clamor.

EL MENSAJE

 

“Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:

“¡Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ­ Ojalá fueses frío, ó caliente! Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.  Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo;  Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.  Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete.  He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo.  Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.  El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.”  – Apoc. 3:14-22.

 

No hay duda de que este mensaje se aplica a nosotros, como pueblo, si aceptamos la más clara declaración del Espíritu de Profecía.

“EL MENSAJE a la iglesia de Laodicea es una denuncia sorprendente y se aplica al actual pueblo de Dios.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, p. 279. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, p. 327.)

“El mensaje de Laodicea se aplica a los hijos de Dios que profesan creer en la verdad presente.  La mayoría de ellos son tibios y sólo profesan la verdad.  Tienen el nombre de cristianos, pero nada de celo.” Testimonios para la Iglesia, tomo IV, p. 90. (Joyas de los Testimonios, tomo 2, p. 477.)

“Conozco tus obras.”  Las obras no faltan, pero ¿No es posible incluso que haya demasiadas obras? Creo que muchas cosas que hacemos serán dejadas cuando el consejo del Testigo fiel sea completamente escuchado. Pero el peligro grave yace en estar satisfecho con nuestro logro espiritual—sintiendo necesidad de nada cuando lo necesitamos todo.

El Mensaje a Laodicea nos revela nuestra verdadera condición delante de Dios (y estoy muy seguro que en ningún caso es halagüeña) y luego el gran Consejero  ofrece prepararnos gratuitamente para que subamos sobre la línea del tiempo a la eternidad; pero antes de que subamos daremos, bajo el poder de la lluvia tardía, el llamado final al pueblo de Dios a salir de Babilonia. No sea que la seriedad de esta declaración no sea comprendida, la repetiré. El pueblo de Dios debe escuchar plenamente el consejo del Testigo fiel para que pueda ser capaz de dar el fuerte clamor del mensaje. Esto quiere decir que yo debo verme como yo soy a la vista de Dios, y esta revelación sorprendente de quien yo soy, si soy honesto, me conducirá a comprar oro afinado en fuego, a comprar la vestidura blanca y el colirio, lo cual es una preparación necesaria para pasar por la barra del juicio de Dios cuando se termine la gracia. Con esta capacitación puedo hacer mi parte en la proclamación del fuerte clamor. Podemos estar seguros que Satanás hará todo cuanto pueda para impedir esta experiencia. “porque él sabe que si la gente la recibe plenamente, su poder estaría quebrantado.

Un engaño en el cual uno es honesto es el más terrible de todos los engaños, sin embargo en este punto Satanás nos ha llevado a ser honesto en una condición cuitada y miserable y pobre y ciega y desnuda.

“El mensaje del Testigo Fiel encuentra al pueblo de Dios sumido en un triste engaño, aunque crea sinceramente dicho engaño.  No sabe que su condición es deplorable a la vista de Dios…Se me mostró que muchos se ilusionan creyéndose buenos cristianos, aunque no tienen un solo rayo de la luz de Jesús.  No tienen una viva experiencia personal en la vida divina.” – Testimonios para la Iglesia, tomo III, p. 279 y 280. (Joyas de los Testimonios, tomo 2, p. 328.)

“No tienen una viva experiencia personal en la vida divina.” Sencillamente “una forma de piedad” sin su poder. Una forma miserable, marchitadora, frustrante, que ha incapacitado a la iglesia en todos sus años.  ¡Oh, mis hermanos! Se nos ha aferrado más de lo que nos damos cuenta. Busquemos a Dios humildemente a la luz del mensaje a Laodicea; porque “La única esperanza de los laodicenses consiste en tener una visión más clara de su situación delante de Dios, un conocimiento de la naturaleza de su enfermedad.” – Testimonios para la Iglesia, tomo IV, p. 91. (Joyas de los Testimonios, tomo 2, p. 477-478.)

“¡Quiera Dios colocar a su pueblo bajo la dirección de su Espíritu, hacerle comprender el peligro al cual está expuesto e inducirle a prepararse para lo que ha de venir sobre la tierra!” –Testimonios para la Iglesia, Vol. 8, p. 316. (Joyas de los Testimonios, tomo 3, p. 278.)

Que no se nos olvide que en esta terrible condición Laodicense, aquellos que están engañados ingeniosamente por el enemigo proclaman las solemnes palabras de advertencia del mensaje final; oran a Dios; expresan su amor por Dios; enseñan la Palabra; participan en ejercicios espirituales como si todo estuviera bien con ellos; y son honestos en todo esto; ¡Oh, que condición deplorable! ¿Estoy yo entre ellos?

“A los que son indiferentes en este tiempo, Cristo dirige esta amonestación: "Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca." (Apoc. 3: 16.)  La figura empleada al decir que os vomitará de su boca, significa que no puede ofrecer a Dios vuestras oraciones o vuestras expresiones de amor.  No puede apoyar vuestras enseñanzas de su Palabra ni vuestra obra espiritual.  No puede presentar vuestros ejercicios religiosos con la petición de que se os conceda gracia.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 6, p. 408. (Joyas de los Testimonios, tomo 3, p. 15.)

Ciertamente que uno debe temblar frente a tal revelación sorprendente de su condición espiritual, y escuchar el mensaje no sea que llegue a ser  vomitado de la boca del Señor.

“Si pudiese descorrerse el telón, y pudieseis discernir los propósitos de Dios y los juicios que están por caer sobre un mundo condenado, si pudieseis ver vuestra propia actitud, temeríais y temblaríais por vuestras propias almas y por las almas de vuestros semejantes.  Haríais ascender al cielo fervientes oraciones con corazón angustiado.  Lloraríais entre el pórtico y el altar, confesando vuestra ceguera espiritual y apostasía.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 6, p. 408. (Joyas de los Testimonios, tomo 3, p. 15.)

Continúa no dejando sin decir que si este mensaje fuera enteramente escuchado la pureza y el poder lo seguirían; y si no es escuchado el rechazo final sería seguro. Puesto que el destino de la iglesia cuelga de ahí.

“El testimonio del Testigo no ha sido escuchado sino a medias. El solemne testimonio, del cual depende [cuelga] el destino de la iglesia, se tiene en poca estima, cuando no se lo descarta por completo. Este testimonio ha de mover a profundo arrepentimiento, y todos los que lo reciban sinceramente, le obedecerán y quedarán purificados.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 168. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, p. 62.)

“Ha de mover a profundo arrepentimiento.” Naturalmente, arrepentimiento a la luz de verse a sí mismo en su condición verdadera. Arrepentimiento de cada acto equivocado de omisión o de comisión. ¡Qué transformación y reforma pueden verse en esto! ¡Qué flujo de recursos para enviar el mensaje rápidamente a los confines de la tierra! ¡Qué alineamiento en todos los puntos! Pero ¡ay! “El mensaje a los miembros de la iglesia de Laodicea no ha conseguido que se produzca el fervoroso arrepentimiento entre el pueblo de Dios que yo esperaba ver, por lo cual he sentido gran incertidumbre.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 171.

CUANDO FUE PRESENTADO POR PRIMERA VEZ

“Este solemne mensaje hará su obra” ¡Que palabras más impresionantes! “Una denunciación sorprendente,”  “un mensaje espantoso.” Me temo que muchos han perdido de vista la precisión y exactitud del mensaje. Muchos otros nunca lo comprenderán. Ningún  otro mensaje en la Biblia es más concreto, sorprendente o espantoso. Los mensajes al mundo antediluviano, a los de Nínive, a los de Sodoma no lo fueron tanto.

“Cuando fue presentado por primera vez, indujo a un examen detenido de conciencia. El pueblo de Dios confesó sus pecados, y se despertó en todas partes. Casi todos creían que este mensaje concluiría con el fuerte clamor del tercer ángel.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172.

¿Así terminará? O ¿Dejará el mensaje de Dios de hacer su obra señalada? Dios no tiene otro mensaje que cumpla esta misión, ni lo tendrá jamás. Considera por un momento en esta luz su significado profundo. Me pregunto si no hay peligro de que pensemos sobre el “fuerte clamor,” hablemos del “fuerte clamor,” anunciemos el “fuerte clamor,” sin este preludio importante. Si es así nos encontraremos con una decepción amarga.

El DISEÑO DEL MENSAJE

“Pero como no vieron efectuarse la poderosa obra en un corto tiempo, muchos perdieron el efecto del mensaje. Vi que este mensaje no efectuaría su obra en el término de unos pocos meses. Ha sido dado para despertar al pueblo de Dios, para mostrarles sus yerros [apostasías], y para conducirlos a un fervoroso arrepentimiento, para que sea bendecido por la presencia de Jesús,  y esté preparado para el fuerte clamor del tercer ángel.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172.

Es claro entonces, que la preparación para el fuerte clamor del tercer ángel se obtiene al escuchar el testimonio directo del Testigo Fiel a Laodicea. Dios no dará el fuerte clamor del tercer ángel a través de apóstatas, ambiciosos, codiciosos,  amantes del mundo y autosuficientes. Debemos ver un arrepentimiento y un abandono de todo esto.

“Debido a que este mensaje afectaba al corazón, conducía a una profunda humildad delante de Dios. Se enviaron ángeles en todas direcciones para preparar los corazones de los incrédulos a fin de que recibieran la verdad. La causa de Dios comenzó a crecer y el pueblo de Dios supo la posición que ocupaba.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172.

¡Cuán maravilloso sería estar frente a una audiencia cuyos corazones han sido preparados por los ángeles para recibir nuestro mensaje! Los ángeles serían un cuerpo publicitario eficiente, rápido y sin el peligro de que se adopten métodos cuestionables.

Dios es muy misericordioso y bendice nuestros esfuerzos aunque no hemos completamente alcanzado sus propósitos. Pero, ¡ojalá recibiéramos la plenitud de sus bendiciones! ¿Cuándo la recibiremos?

“Si se hubiera obedecido el consejo del Testigo Fiel, Dios habría obrado con gran poder a favor de su pueblo. Sin embargo, los esfuerzos efectuados desde que se dio el mensaje han sido bendecidos por Dios, y como resultado, muchas almas ha sido sacadas del error y las tinieblas para que se regocijen en la verdad.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172.

Sin embargo, no debemos estar satisfechos con ningún servicio a media. Podemos finalizar la obra solamente si hacemos caso al mensaje en su totalidad.

“Dios probará a los suyos. Jesús los soporta pacientemente, y no los vomita de su boca en un momento. Dijo el ángel: ‘Dios está pesando a su pueblo.

Estoy contento que se nos diga que estamos siendo pesados.

            En aquella noche fatal cuando la misteriosa mano en la pared del palacio pronunció el destino del rey de Babilonia, no solo se le dijo que había sido pesado sino que además fue hallado falto. Ningún cambio podía ya hacerse. El estaba siendo pesado al desatender el mensaje de Dios desde cuando su abuelo era un maniático; porque cuando el profeta interpretó la escritura en la pared, el profeta aludió a esta experiencia y dijo, “Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto”  Dan. 5:18-22.

¿Estamos beneficiándonos con las experiencias de otros? ¿O dejaremos de aprender las lecciones que a Dios le gustaría enseñarnos a través de las experiencias de ellos hasta que la balanza de Dios demuestre la triste historia de que “pesado has sido en la balanza y fuiste hallado falto?”

El mensaje Laodicense si es atendido revelará muchas cosas que hacen que la balanza se mueva hacia el lado equivocado.

No aceptará menos de nosotros de lo que exige; todas sus justas demandas tienen que cumplirse plenamente, o darán testimonio contra nosotros de que hemos sido pesados en la balanza y hallados faltos.”  Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 397.

“Dios está probando ahora a las personas jóvenes y a las de edad. Vosotros estáis decidiendo vuestro destino eterno. Vuestro orgullo, vuestro amor a las modas mundanas, vuestra conversación vana y frívola, vuestro egoísmo, son todos puestos en la balanza, y el mal pesa temiblemente contra vosotros.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 175

“La moda está deteriorando el intelecto y royendo la espiritualidad de nuestro pueblo. La obediencia a las modas está invadiendo nuestras iglesias adventistas, y está haciendo más que cualquier otro poder para separar de Dios a nuestro pueblo.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 4. p. 639-640.

Un escritor de la Review and Herald de Feb. 9, 1928, mencionando esta cita  dijo: “Todo el mundo debe admitir que el seguir las modas de este mundo es cien veces más prevalente ahora que cuando se escribieron estas palabras.”

Me temo que nosotros no le damos la debida importancia a muchas cosas que ante la vista de Dios son atrocidades.  Rehuimos los pecados más groseros  y miramos con desprecio sobre los perpetradores de esos pecados.  “Al borracho se le desprecia y se le dice que su pecado le excluirá del cielo, mientras que demasiado a menudo el orgullo, el egoísmo y la codicia no son reprendidos. Sin embargo, son pecados que ofenden en forma especial a Dios, porque contrarían la benevolencia de su carácter, ese amor abnegado que es la misma atmósfera del universo que no ha caído. El que comete alguno de los pecados más groseros puede avergonzarse y sentir su pobreza y necesidad de la gracia de Cristo; pero el orgulloso no siente necesidad alguna y así cierra su corazón a Cristo y se priva de las infinitas bendiciones que El vino a derramar.   El Camino a Cristo, p.30

Hemos fracasado en discernir esto, arrepentirnos y abandonarlo; todo esto significará nuestra ruina eternal;  y estoy contento que ninguno de esos pecado llegará al cielo. Pensar que todo está bien con alguno de ellos – Incluso con tan sólo uno de ellos es nuestro peligro más grande. “El testigo verdadero declara que cuando tú supongas que realmente estás en condición de prosperidad buena, tú lo necesitas todo.”

“La iglesia ha recibido advertencia tras advertencia. Han sido claramente revelados los deberes y peligros del pueblo de Dios. Pero han prevalecido los elementos mundanos. Durante años y en desafío de las advertencias y súplicas del espíritu santo, han estado ganando terreno las costumbres, prácticas y modas que desvían al alma de Dios; hasta que al fin, esos caminos han parecido correctos, y apenas se oye la voz del Espíritu.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 97

La condición laodicense se presenta aquí claramente. “Hasta que al fin, esos caminos han parecido correctos”. “El mensaje del Testigo Fiel encuentra al pueblo de Dios sumido en un triste engaño, aunque crea sinceramente dicho engaño” El remedio laodicense es el único remedio para la condición laodicense. “La única esperanza de los laodicenses consiste en tener una visión más clara de su situación delante de Dios.” Pero cuan alarmante es su situación, cuando  “¡apenas se oye la voz del Espíritu!”

 “Sois pobres, y miserables, ciegos y desnudos,…y pronto las mismas palabras que se pronunciaron en el caso de la casa del sacerdote Elí también serán pronunciadas por los ángeles con respecto a vosotros. Vuestra iniquidad “no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas”…Y vi que el Señor le estaba sacando filo a su espada en el cielo para segarlos. ¡Ojala que toda persona que profesa tibiamente su creencia pudiese comprender la obra de limpieza que Dios está por realizar entre su pueblo profeso!” Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 175

“Si los que profesan ser hijos de Dios encuentran que su corazón se opone a esta obra directa, deben convencerse de que tienen que hacer algo para vencer, si no quieren ser vomitados de la boca del Señor. Dijo el ángel: Dios irá probando cada vez más de cerca de cada uno de sus hijos”… Los individuos son probados durante cierto tiempo para ver si quieren sacrificar sus ídolos y escuchar el consejo del Testigo Fiel. Si alguno no quiere ser purificado por la obediencia de la verdad y vencer su egoísmo, su orgullo y sus malas pasiones, los ángeles de Dios reciben este encargo: “Se han unido a sus ídolos, dejadlos”, y prosiguen con su obra, dejando en las manos de los malos ángeles a aquellos que no han subyugado sus rasgos pecaminosos.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172-173

      Ciertamente este es un “mensaje solemne y espantoso.” ¿Quien no temblaría al pensar que corre el riesgo de ser dejado en las manos de los malos ángeles? Tan espantoso es este mensaje que cuando se presentó por primera vez “forjó sus sentimientos” (el de cierta clase), “excitó sus temores”, “los despertó,” pero “Muchos actuaron por sentimientos, no por principios y fe” y “Para que sus hijos no se engañen a sí mismos, les da tiempo para que pase la excitación; luego los prueba para ver si quieren obedecer el consejo del Testigo Fiel.” Id.

            La excitación no estará presente en el Poder que asistirá la terminación de la obra. La situación es demasiado seria para haya excitación. Cada uno habrá considerado calmadamente el costo, habrá hecho la sumisión, aceptado el Poder, y gozosamente experimentado lo que Dios puede hacer a través de canales no obstruidos. “El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están anhelando y buscando canales por los cuales comunicar los principios divinos de la verdad al mundo.”

QUIEN HA ESCUCHADO EL MENSAJE -- El Resultado

Los que resisten en cada punto, que soportan cada prueba y vencen a cualquier precio que sea, han escuchado el consejo del Testigo Fiel y recibirán la lluvia tardía, y estarán preparados para la traslación.” Id.

 

Observemos otra vez que escuchar todo el consejo del testigo fiel es necesario para recibir la lluvia tardía. De lo que dice la cita anterior parece que la lluvia tardía tiene una parte en la preparación para la traslación. La siguiente declaración tiene un testimonio similar: “Al buscar a Dios para que nos conceda el Espíritu Santo, él producirá en nosotros mansedumbre, humildad de mente, y una consciente dependencia de Dios con respecto a la lluvia tardía que trae perfección.”-TM 507, 509 (1897).

 

Pero tenemos soportar la prueba en cada punto “a cualquier precio que sea” y vencer, antes de que podamos recibir la lluvia tardía. Pero que los tibios profesos recuerden que: “Podrá estar derramándose en los corazones de los que están en torno de nosotros, pero no lo percibiremos ni lo recibiremos.”-TM 507 (1897).

 

EL ZARANDEO

 

“El zarandeo” es un término familiar para la mayoría de nosotros, pero no muchos se dan cuenta que al no escuchar el consejo del Testigo Fiel nos estamos colocando en la clase que será zarandeada y que se perderá para siempre.

 

“Tengan cuidado de no rechazar a Aquél que habla. Porque si aquéllos no escaparon cuando rechazaron al que les amonestó sobre la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos de Aquél que nos amonesta desde el cielo.   Su voz hizo temblar entonces la tierra, pero ahora El ha prometido, diciendo: "AUN UNA VEZ MAS, YO HARE TEMBLAR NO SOLO LA TIERRA, SINO TAMBIEN EL CIELO."  Y esta expresión: Aún, una vez más, indica la remoción de las cosas movibles, como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas que [no pueden ser zarandeadas] son inconmovibles.” – Heb 12:25-27 

 

Jesús es el Testigo Fiel; y si rehusamos escuchar y atender Sus voz en Su último llamado al arrepentimiento, como es presentado en Su consejo a la iglesia de Laodicea, no tendremos parte en el “reino que no puede ser conmovido.”

 

Supongo que si pudiéramos saber cuan pocos comparativamente soportarán la tormenta final, terminen la obra, y estén listos para la traslación, estaríamos asustados. “Se está levantando una tormenta que violentará y probará hasta lo sumo la base espiritual de cada uno. Por lo tanto, evitad los arenales; buscad la roca. Cavad bien hondo; echad y asegurad bien el cimiento. ¡Edificad, oh, edificad para la eternidad! Edificad con lágrimas, con oraciones que nazcan del corazón.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 121.

 

El 20 de Noviembre de 1857 me fue mostrado el pueblo de Dios, y lo vi poderosamente sacudido. Algunos, con robusta fe y clamores de agonía intercedían ante Dios. Estaban pálidos y sus rostros demostraban la profunda ansiedad resultante de su lucha interior. – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 166.

 

Si pasamos estaremos en fervor profundo. Nuestro descuido, nuestra actitud indiferente, nuestras maneras bobas y livianas, darán paso a una seriedad solemne.

 

 “Cesó el regocijo de los panderos, se acabó el estruendo de los que se alegran, paró la alegría del arpa.  No beberán vino con cantar; la bebida será amarga a los que la bebieren. Quebrantada es la ciudad de la vanidad; toda casa se ha cerrado, para que no entre nadie. Voces sobre el vino en las plazas; todo gozo se oscureció, se desterró la alegría de la tierra. En la ciudad quedó soledad, y con asolamiento fue herida la puerta. Porque así será en medio de la tierra, en medio de los pueblos, como aceituno sacudido: como rebuscos, acabada la vendimia.” – Isa 24:8-13.

 

Cuando sólo “permanezcan las cosas que son inconmovibles,” quedarán pocas personas de los millones que habitan la tierra. Será como buscar uvas después de la cosecha. Mas “Estos alzarán su voz; cantarán gozosos en la grandeza del SEÑOR, desde el mar darán voces.” Isa 24:14.

 

Ahora es el tiempo de obtener una experiencia que nos capacite para cantar con los poco de aquel tiempo.

 

El zarandeo del pueblo de Dios y la proclamación de la advertencia final, es de sumo interés para el mundo; porque la presentación final del mensaje que ofrece liberación debe ser asistido por el poder que sólo Dios puede dar a aquellos que han sido liberados y que no pueden ser removidos. Solamente entonces tendrán el mundo y la iglesia apóstata una oportunidad justa para tomar una decisión final.

 

“Tocad trompeta en Sión, pregonad ayuno, llamad a congregación. Congregad al pueblo, santificad la reunión, juntad [a] los viejos, congregad [a] los niños y [a] los que maman; salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar, lloren los sacerdotes, ministros del SEÑOR, y digan: Perdona, oh SEÑOR, a tu pueblo, y no pongas en oprobio tu heredad, para que los gentiles se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?” – Joel 2:15-17

 

“Pregunté cuál era el significado del zarandeo que yo había visto, y se me mostró que lo motivaría el directo testimonio que exige el consejo del Testigo Fiel a la iglesia de Laodicea. Tendrá este consejo efecto en el corazón de quien lo reciba y le inducirá a ensalzar la norma y expresar claramente la verdad. Algunos no soportarán este testimonio directo, sino que se levantarán contra él. Esto es lo que causará un zarandeo en el pueblo de Dios.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 167, 168.

 

“Fijé la atención entonces en la hueste que antes había visto tan violentamente sacudida. Vi a los que antes gemían y oraban con aflicción de espíritu. Los rodeaba doble número de ángeles custodios, y una armadura los cubría de pies a cabeza… Habían logrado la victoria, y esto despertaba en ellos la más profunda gratitud y un gozo santo, sagrado. El número de esta hueste había disminuido. Con el zarandeo algunos fueron dejados a la vera del camino.[1] Los descuidados e indiferentes que no se unieron con quienes apreciaban la victoria y la salvación lo bastante para perseverar clamando angustiosamente por ellas, no las obtuvieron y quedaron rezagados en tinieblas; pero sus lugares fueron ocupados en seguida por otros, que se unieron a la hueste que había aceptado la verdad… Oí que los revestidos de la armadura proclamaban la verdad con gran poder, y ella producía su efecto. Vi a las personas que habían estado atadas; algunas esposas por sus consortes, y algunos hijos por sus padres. Los sinceros, a quienes hasta entonces se les había impedido oír la verdad, se adhirieron ardientemente a ella. Se desvaneció todo temor a los parientes. Tan sólo la verdad les parecía sublime, y la valoraban más que la misma vida. Habían tenido hambre y sed de verdad. Pregunté por la causa de tan profunda mudanza y un ángel me respondió: "Es la lluvia tardía; el refrigerio de la presencia de Dios; el potente pregón del tercer ángel". Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 168, 169.

 

            Cuando recordamos que esta experiencia sólo viene a aquellos que han prestado atención al consejo del Testigo Fiel en su totalidad, y que todos los que han rechazado el consejo son “dejados al control de ángeles malos y perdidos para siempre, logramos tener una concepción de este “solemne y pavoroso mensaje.”  El hecho de que la importancia del solemne del mensaje a Laodicea ha sido perdido de vista por el pueblo de Dios se echa de ver en el hecho de que: “El Señor quiere que se repita la proclamación del testimonio directo dado en los años pasados. Desea una renovación espiritual. Las energías espirituales de su pueblo han permanecido adormecidas por mucho tiempo; pero deben resucitar de esa muerte aparente. Testimonios para la Iglesia, Vol. 8, p.312.

 

Satanás estaría bien complacido con la idea errónea de algunos que han interpretado estas declaraciones del mensaje a Laodicea como que quieren decir que esta denominación va a ser vomitada de la boca del Señor, y que otro movimiento se levantará para terminar la obra, eclipse la gran importancia de este mensaje. La iglesia remanente, como iglesia, prestará atención al consejo del Testigo Fiel cuando sea renovado, y renovará su “vida espiritual” y su “energía espiritual” y habrá “habrá una resurrección de su muerte aparente.” “Yo el Señor lo apresuraré a Su tiempo.”

 

Los ministros que predican la verdad presente no deben descuidar el solemne mensaje dirigido a los laodicenses.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, p. 284.

 

“Los siervos de Dios deben dar este mensaje a una iglesia tibia. Debe despertar a su pueblo de su seguridad y de su engaño peligroso respecto a su verdadera posición ante Dios.” –  Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, p. 287.

 

“El pueblo de Dios debe ver sus errores y despertar a un arrepentimiento celoso y eliminar esos pecados que los han llevado a esa condición deplorable de pobreza, ceguera, miseria y engaño terrible. Se me mostró que el testimonio directo debe subsistir en la iglesia. Sólo esto responderá al mensaje a los laodicenses. Deben reprobarse los errores, el pecado debe llamarse pecado, y la iniquidad debe enfrentarse presta y decididamente, y ser desechada de entre nosotros como pueblo.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, p. 287.

 

Aquellos que presten atención al consejo del Testigo Fiel, se verán a sí mismos a la luz verdadera, y aborrecerán su egoísmo y su mundanalidad; así la causa de Dios recibirá su apoyo total y habrá suficientes recursos para terminar la obra de Dios.

 

“Dice el Testigo Fiel: ‘Yo conozco tus obras.’ El tercer ángel está guiando un pueblo, paso a paso, más alto y más alto. A cada paso será probado.”

 

Luego en forma aparentemente brusca sigue lo siguiente: “El plan de la dadivosidad sistemática  está agradando a Dios. Se me llamó la atención a los días de los apóstoles, y vi que Dios había trazado el plan mediante el descenso de su Espíritu Santo, y que por medio del espíritu de profecía había instruido a su pueblo con respecto al sistema de dadivosidad.”  – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 175.

 

Este sistema pide donaciones de acuerdo a como Dios nos ha prosperado, así también como el diezmo.

 

“Dios ha ideado un plan por el cual todos pueden dar según él los ha prosperado, y que harán un hábito de la práctica de dar, sin esperar pedidos especiales. Aquellos que pueden hacer esto, pero que no lo hacen debido a su egoísmo, están robando a su Creador, quien les ha concedido medios para invertir en su causa a fin de promover sus intereses. Mientras haya quienes no practiquen el plan de la benevolencia sistemática, no se estará a la altura de la norma apostólica.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, p. 451.

 

“En el trato de Dios con los judíos y con su pueblo hasta el fin del tiempo, él requiere una benevolencia sistemática en proporción a las entradas.” Id., p. 444, 445.

 

Nuestro Padre celestial concede dones y solicita que le sea devuelta una porción para probarnos si somos dignos de recibir el don de la vida eterna.”   Id., p. 448.

 

Todo aquel que escuche el consejo del Testigo Fiel pasará esta prueba tanto como todas las demás, porque “Dijo el ángel: Dios irá probando cada vez más de cerca a cada uno de sus hijos’… Los que resisten en cada punto, que soportan cada prueba y vencen a cualquier precio que sea, han escuchado el consejo del Testigo Fiel y recibirán la lluvia tardía, y estarán preparados para la traslación.”  Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 173.

 

Podemos continuar siendo miembro de la iglesia sobre la tierra y ser negligente en este punto; ¿pero quién se atreve a decir que alcanzaremos la tierra prometida? También en este punto se nos prueba para ver si somos “dignos de recibir el don de la vida eterna.”

 

“Prueba a los que profesan amarlo, colocando bienes en sus manos, y luego los prueba para ver si aman el don más que al Dador”. Testimonios para la iglesia, Vol. 2, p. 582.

 

No seremos los más pobres porque “Mi bendición aumentará vuestros bienes y tendréis abundancia.” – Testimonios para la iglesia, Vol. 9, p. 197.

 

“Y el que da la simiente al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia.” 2 Corintios 9:10.

 

“Y aumentará los crecimientos de los frutos de vuestra justicia.” La liberalidad y la espiritualidad van mano a mano.

 

Oro Afinado en Fuego

 

Todas nuestras actividades deben estar en el marco del amor celestial. “El oro es fe y amor.” El reproche del mensaje a los Laodicenses viene en este marco: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo.” Me temo que mis reprensiones y reproches tienen a menudo un sabor de condenación. La elocuencia de los ángeles, el don de profecía, el entender los misterios, una fe que remueva montañas, entregar todos mis bienes a los pobres, y finalmente la muerte como mártir, con un motivo otro que amor por las almas que perecen que me induzca a sufrir por amor a ellas “de nada me sirve.”

 

“El amor no es sospechoso e interpreta de la manera más favorable los motivos y hechos de los demás. El amor jamás expondrá innecesariamente las faltas de los otros. No escucha con ansias informes negativos, sino que procura traer a la memoria algunas de las buenas cualidades de la persona a quien se denigra… El amor no solamente es tolerante hacia las faltas de los demás, sino que gozosamente se somete a cualquier sufrimiento o inconveniencia que dicha tolerancia requiera. Este amor "nunca deja de ser"… Como tesoro precioso, puede ser llevado por el que lo posee a través de los portales de la ciudad de Dios… ¡Qué lástima que este valioso tesoro se tenga en tan poca estima y se busque tan poco por parte de muchos de los que profesan la fe!” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 157, 158.

 

El Colirio

 

“Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros, teniendo gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.” Apocalipsis 12:12.

 

“Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.” 1Pe 5:8.

 

No magnificaremos el poder, el arte y la astucia de Satanás, ni tampoco seremos “ignorantes de sus artefactos.” Él engañará si fuere posible a los escogidos, y ningún  ojo espiritual adolorido escapará a sus artefactos. El colirio debe ser aplicado. “Una y otra vez se os ha dirigido la voz del cielo. ¿Le obedeceréis? ¿Escucharéis al Testigo fiel que os aconseja procurar el oro probado en el fuego, la vestidura blanca y el colirio? El oro son la fe y el amor; la vestidura blanca es la justicia de Cristo; el colirio es el discernimiento espiritual que os habilitará para rehuir los ardides de Satanás, para notar el pecado y aborrecerlo, para ver la verdad y obedecerla.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 216.

 

Al atender completamente al consejo del Testigo Fiel estamos protegidos por Dios, a salvo de los artefactos del enemigo; pero el seguir un curso en el cual el Espíritu de Dios es agraviado sería un acto suicida. Estamos viviendo en la luz resplandeciente de lo último de los últimos días, y no podemos declararnos inocentes. “Así que Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia a todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan.” Hechos 17:30. “Hay errores que eran el resultado natural de la ignorancia, o fallos en el discernimiento; pero a menos que se lleve a cabo una reforma decidida conforme a la luz impartida, entonces se convierten en pecados de presunción.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 5, p. 411, 412.

 

“Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos.” – Mat 24:11.

 

A través de los años se han levantado muchos engaños dentro de nuestras filas, y muchos han sido engañados. En los movimientos más recientes, todavía hoy en evidencia, hasta cierto grado, mucha gente buena ha sido engañada. Incluso pastores fueron barridos por las artimañas de Satanás. Si el remedio a los Laodicenses hubiera sido aplicado no hubiéramos entrado a esta triste experiencia porque: “el colirio es el discernimiento espiritual que os habilitará para rehuir los ardides de Satanás.” Sin embargo, nadie debe enorgullecerse de haber escapado de esta trampa particular del maligno. Sus artimañas no están limitadas a un plan. Hay otros.

 

“Que nadie engañe a su propia alma en este asunto.  Si albergáis orgullo, estima propia, un amor a la supremacía, vanagloria, ambición impía, murmuración, descontento, amargura, maledicencia, mentira, engaño, calumnia, no tenéis a Cristo morando en vuestro corazón, y la evidencia muestra que tenéis la mente y el carácter de Satanás, no el de Cristo Jesús, quien era manso y humilde de corazón… Podéis tener buenas intenciones, buenos impulsos, podéis hablar la verdad en forma comprensible, pero no sois idóneos para el reino de los cielos.” Testimonios Para los Ministros, p. 448, 449.

 

Nuestras intenciones e impulsos pueden ser buenos, y podemos hablar la verdad en forma comprensible, pero si no nos hemos hecho una aplicación personal del colirio podemos engañar nuestra propia alma y perdernos.

 

La Vestidura Blanca

 

Pablo no se avergonzaba del evangelio “Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe.” Rom 1:17.

 

Noé tenía un mensaje de advertencia para el mundo. Ninguno que rechazó su mensaje se salvó; y  supongo que predicó muchos mensajes conmovedores acerca de la necesidad de venir al arca o de lo contrario perderse; pero cuando su obra fue recapitulada por el apóstol Pablo en Hebreos 11:7 se dice que: “condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que es por la fe.” Sin la justicia [rectitud] de Dios aplicada a él por la fe, con su prédica, aunque teóricamente verdad, nunca hubiera advertido al mundo. Así también con el “evangelio eterno” de Apocalipsis 14. El poder del evangelio – la rectitud de Dios -- debe acompañar la advertencia.  Se nos cuenta:

 

“Varios me han escrito preguntándome si el mensaje de la justificación por la fe es el mensaje del tercer ángel, y he contestado: ‘Es el mensaje del tercer ángel en verdad’”.- 1MS 437 (1890).

 

“Este es el mensaje que Dios ordenó que fuera dado al mundo.  Es el mensaje del tercer ángel, que ha de ser proclamado en alta voz, y acompañado por el derramamiento de su Espíritu en gran medida… Este es el testimonio que debe circular por toda la longitud y la anchura del mundo.  Presenta la ley y el Evangelio, vinculando ambas cosas en un conjunto perfecto” – Testimonios Para los Ministros, p. 89, 91.

 

Otros pueden haber predicado la justificación por la fe con gran poder, y lo hicieron. Los reformadores lo hicieron y rompieron el poder del papado;  pero la justificación por la fe vinculando la ley y el evangelio “en un conjunto perfecto,” se demanda de aquellos que finalicen la obra de Dios sobre la tierra. La justificación por la fe en el Consejo a los Laodicenses no puede ser predicado con el poder prometido por aquellos que rechazan la ley y el sábado porque “la verdadera luz ha llegado ahora.” Tampoco puede ser predicado con éxito por aquellos que asienten a las demandas obligatorias de la ley, pero que en sus vidas los principios santos y puros de la ley no se han manifestado.

 

El mensaje de la justicia de Cristo resonará de un extremo de la tierra hasta el otro para preparar el camino del Señor. Esta es la gloria de Dios que termina la obra del tercer ángel.”  Testimonios para la Iglesia, Vol. 6, p. 27, 28.

 

El fuerte clamor del tercer ángel comenzó con la revelación de esta gran verdad de la justificación por la fe y terminará con el ángel de Apocalipsis dieciocho uniendo su voz con la del tercer ángel con el llamado final de salir de Babilonia.

 

“El tiempo de prueba está precisamente delante de nosotros, pues el fuerte pregón del tercer ángel ya ha comenzado en la revelación de la justicia de Cristo, el Redentor que perdona los pecados. Este es el comienzo de la luz del ángel cuya gloria llenará toda la tierra.” – Mensajes Selectos, tomo 1, p. 425 (1892).

 

Un año después de la reunión de Minneapolis, en 1889, la Señora White hizo la siguiente declaración asombrosa: “Muchos que han profesado creer el mensaje del tercer ángel han perdido de vista la doctrina de la justificación por la fe... No hay uno en cien que entienda por sí mismo la verdad bíblica sobre este tema que es tan necesario para nuestro bienestar presente y eterno.” Mensajes Selectos, tomo 1, p. 422-423.

 

La falta de entender esta verdad vital “por nosotros mismos” es lo que está demorando la venida del Maestro. Es justo aquí donde somos “desventurados y miserables y pobres y ciegos y desnudos.” Y satisfechos con nuestra desventura.

 

Dos años después de la reunión de Minneapolis la Hermana White escribió: “Desde la reunión de Minneapolis he visto el estado de la iglesia de Laodicea como nunca antes. He escuchado el reproche de Dios dirigido a aquellos que se sienten tan satisfechos, que no conocen su miseria espiritual.” (RH, August 26, 1890 párrafo 4.)

 

Dios espera que conozcamos nuestra pobreza espiritual, porque nos envió un mensaje que la revela. Que nadie busque esconderse detrás de la ignorancia en este asunto.

 

A todos los que hacen esto, Dios los señala con su dedo y les dice: “Tu eres aquel hombre.”

 

Trece años después de la reunión de Mineapolis, la Hermana White dijo: “Siento un interés especial en los movimientos y las decisiones que se harán en este congreso [Congreso de la Asociación General de 1901] con respecto a las cosas que deberían haberse hecho años atrás, y especialmente hace diez años, cuando estuvimos reunidos en congreso y el Espíritu y el poder de Dios descendieron sobre nuestra reunión, dando testimonio de que Dios estaba listo para obrar en favor de este pueblo si hubiera manifestado la disposición de trabajar. Los Hermanos asintieron a la luz que Dios había dado... Pero, no se actúo sobre la luz dada… Año tras año se reconoció lo mismo, pero no se han visto los principios que exaltan a un pueblo entretejidos con la obra… Me maravillo que todavía tengamos tanta prosperidad como la que gozamos hoy.  Es por la gran misericordia de nuestro Dios, no por nuestra justicia, que su nombre no es deshonrado en el mundo...  – Elena de White, Recibiréis Poder,  p. 234.- The General Conference Bulletin, 3 de abril de 1901.

 

Aquí yace otro gran peligro Asentir a la luz pero no actuar sobre ella.

 

Un líder prominente en esta conferencia de 1901 dijo: “Pero hay muchos aquí en esta audiencia que pueden recordar… trece años atrás cuando, en Minneapolis, Dios envió un mensaje a este pueblo para liberarlos de aquella experiencia (antes mencionada). ¿Cuál ha sido la historia de este pueblo y de esta obra desde aquel entonces? ¿Dónde estamos ahora en relación con este mensaje? ¿Hasta qué grado se ha recibido la verdad no simplemente asentida, sino recibida? Puedo decirle que casi nada. Por trece años esta luz ha sido rechazada y  muchos se tornaron en contra de ella, y muchos hoy la están rechazando y tornándose en contra de ella; y les dijo a los tales: ‘Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas: Mirad, oh menospreciadores y entonteceos, y desvaneceos.’” Hechos 13:40, 41. "—Gen. Conf. Bulletin, Ap 18, 1901, p. 321.

 

Ciertamente podemos preguntar con sentimientos: ¿Qué progresos se han hecho desde entonces? ¿Qué progreso estoy haciendo en la experiencia real en cuanto a este consejo importante del Testigo Fiel? Me pregunto si todavía estamos satisfechos y si todavía no conocemos nuestra pobreza espiritual. Atendamos sin demora al testimonio directo del Testigo Fiel; porque en este se revela nuestra pobreza espiritual y se nos revela el remedio.

 

“Es la Justicia de Cristo que va delante de nosotros y esta es la gloria de Dios es nuestra retaguardia. Vosotras iglesias del Dios viviente, estudiad esa promesa y descubrid cómo vuestra falta de fe, espiritualidad y poder divino está retrasando la venida del reino de Dios.” –Testimonios para la iglesia, Vol. 6, p. 437.

 

Me han preguntado: ¿Cómo se nos puede echar la culpa si nosotros no conocemos nuestra condición? Y ¿Cómo escaparemos de esta situación? Respondo: Toma el mensaje que Dios designó para despertarnos el mensaje a Laodicea y con humildad de alma y con una entrega incondicional a Dios, tómale su palabra, cree lo que él dice de ti: “tú eres un desventurado y miserable y pobre y ciego y desnudo.” Apocalipsis 3:17. Luego acepta el consejo del Testigo Fiel: “Te aconsejo que de Mí compres oro refinado por fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se manifieste la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos y que puedas ver.” Apocalipsis 3:18. En esta relación tú estás protegido por Dios. Satanás no puede alcanzarte. “Hay a nuestro lado un testigo, un mensajero celestial, que levantará por nosotros una barrera contra el enemigo. El nos envolverá con los brillantes rayos del Sol de Justicia. A través de ellos Satanás no puede penetrar.  No puede atravesar este escudo de luz divina. – Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 135, 136.

 

Satanás está ejerciendo todo su poder para que no veamos ni aceptemos por nosotros mismos esta bendita verdad. Naturalmente que él no desea que estemos protegidos con esa barrera.

 

“Es precioso el pensamiento de que la justicia de Cristo nos es imputada, no por ningún mérito de nuestra parte, sino como don gratuito de Dios.  El enemigo de Dios y del hombre no quiere que esta verdad sea presentada claramente; porque sabe que si la gente la recibe plenamente, habrá perdido su poder sobre ella.” – Obreros Evangélicos, p. 169.

 

Satanás “no quiere que esta verdad sea presentada claramente.” Busquemos a Dios fervientemente para que podamos presentarla claramente. Debemos buscar de Dios, porque nunca  podremos presentarla claramente a menos que tengamos un conocimiento experimental de ella. “Vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Mat.13:44. “Él lo exige todo. Cuando somos inducidos a ceder a sus requerimientos, y a renunciar a todo, sólo entonces, y no antes, nos circuye con sus brazos de misericordia.” (Nos envuelve en él) Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 150.

 

Un servicio divido sería fatal, la hora está avanzada. No tenemos tiempo que perder. “No te detengas.” Una provisión complete fue hecha, porque: “Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas de parte de Dios para la destrucción de fortalezas;  destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.” – 2 Cor. 10:4, 5.

 

Tratemos de “presentarlo claramente.” Este diagrama representa mi vida: JUSTIFICADO CONVERTIDO.

 

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Las líneas perpendiculares marcan el tiempo de mi conversión. Me he arrepentido verdaderamente de todos mis pecados, lo que incluye abandonarlos. Sobre la autoridad de la palabra de Dios, sé que están perdonados. ¿Sobre la misma autoridad qué más sé? Qué la justicia [rectitud] de Cristo me es imputada, cubriendo cada falla. Rom 3:25. Estoy justificado por la fe. Tengo un título para el cielo. Este título lo aseguré tan pronto me entregué completamente y creí la promesa de Dios. Estoy, por la fe, en posesión de todo lo que el cielo pueda conferir. Nunca tendría algo mejor. Todo lo que puedo hacer es demostrar en mi vida diaria lo que he recibido por la fe. Un pecador desvalido, inútil, indigno; un desventurado y miserable y pobre y ciego y desnudo, vestido con la rectitud [justicia] de Dios – Su carácter, Su vida. “En la senda de la justicia está la vida, y en su camino no hay muerte.” Pro 12:28. Estoy convertido, justificado por la fe. ¿Puedo mantener lo que tengo?

 

“Mientras Dios puede ser justo y al mismo tiempo justificar al pecador por los méritos de Cristo, ningún hombre puede cubrir su alma con el manto de la justicia de Cristo mientras practique pecados conocidos o descuide deberes conocidos. Dios requiere una entrega completa del corazón, antes de que la justificación pueda tomar lugar; y para que el hombre pueda retener la justificación, debe haber  obediencia continua, a través de una fe viva y activa que obre por el amor y purifique el alma."R. H., noviembre 4 de 1890. (Compare con La Fe por la Cual Vivo, p. 118.)

 

Oh, me temo que haya muchos nombres en los libros de la iglesia que nunca hayan experimentado la conversión.

 

Al principio de mi ministerio, antes de mi ordenación, leí una declaración de la Hermana White que me dejó perplejo en gran manera. Fue esta: “Dios quería que Su pueblo del año 1900 estuviera convertido.”  No me pasaba por la mente que los miembros de la iglesia necesitasen convertirse. Yo buscaba la conversión de aquellos que estaban fuera de la iglesia. Pero ahora como veo el asunto con una visión más clara me veo obligado a creer que después de tantos años que se escribió esto, todavía hay personas inconversas en la iglesia.

 

“La justicia por la cual somos justificados es imputada; la justicia por la cual somos santificados es impartida.  La primera es nuestro derecho al cielo; la segunda, nuestra idoneidad para el cielo (Review and Herald, junio 4, 1895). Mensajes para los Jóvenes, p. 32.

 

Mira otra vez al diagrama y nota el punto de mi conversión. Tuve en ese tiempo un título para el cielo --- rectitud [justicia] imputada. Se implica aquí, aunque sin decirlo, que yo debo retener ese título. “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él.” Col 2:6. “Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.”  1 Juan 3:6. Entonces, esto es santificación, retener mi justificación en mi vida diaria --- justificación por la fe en acción. Para esto la rectitud [justicia] de Cristo es impartida. “La rectitud [justicia] por la cual somos santificado es impartida” y es “nuestra idoneidad para el cielo.” ¿Estoy idóneo para el cielo si no retengo mi título para el cielo? Así que el único momento en el cual no estoy cubierto con la rectitud [justicia] de Cristo es aquel momento cuando persisto en pecar porque: “nadie puede cubrir su alma con el manto de la justicia de Cristo mientras practique pecados conocidos, o descuide deberes conocidos. Mensajes Selectos, t. 2, p.429.

 

Se me ha preguntado: ¿Cuándo penetró esta condición de tibieza, y cuando el consejo del Testigo fiel es escuchado? He respondido que Dios trata cada persona individualmente y que la posición de un hombre delante de Dios es medida por su conexión con Dios por medio de la fe en Jesucristo. Cuando la fe suelta su agarre de Dios esa persona es un “desventurado y miserable y pobre y ciego y desnudo”  y está en esa condición hasta que, con la confesión y la entrega necesaria, la fe se aferre al Señor otra vez. La luz acumulada por siglos está todavía brillando sobre nosotros y Dios ha hecho provisión para que tengamos una vida de victoria. “Mas á Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo Jesús.”  2 Cor 2:14.  Con esa luz y con esa promesa, no hay excusas para una vida de continua derrota. Si, más bien, no hay excusa para una sola derrota o  una alegación de inocencia o ignorancia. “Si Jesús hubiera admitido que puede haber una excusa para el pecado, Satanás hubiera triunfado.” “Como él está en el mundo, así estamos nosotros en el mundo.” La derrota debe causar en nosotros lágrimas, lloro y ayuno. ¿Cuándo vestiremos las vestiduras de rectitud [justicia] “para nunca más ser contaminados por la corrupción del mundo?” “El hombre pecaminoso puede hallar esperanza y justicia solamente en Dios; y ningún ser humano sigue siendo justo después de que deje de tener fe en Dios y mantenga una vital conexión con él.” – Testimonios Para Los Ministros, p. 373.

 

LA OBRA DEL SELLAMIENTO

 

 “Y después de estas cosas vi cuatro ángeles que estaban sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Y vi otro ángel que subía del nacimiento del sol, teniendo el sello del Dios vivo; y clamó con gran voz a los cuatro ángeles, a los cuales era dado hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que señalemos a los siervos de nuestro Dios en sus frentes. – Apocalipsis 7:1-3.

 

No es cosa liviana el que Dios mande a ángeles santos a retener los vientos de las pasiones humanas hasta que Sus siervos sean “sellados con el sello del Dios viviente. ¿Quién se atreve decir que la obra de Dios pudo haber sido terminada si Su pueblo hubiera estado listo para recibir su sello? “Si el propósito de Dios de dar al mundo el mensaje de misericordia hubiese sido llevado a cabo por su pueblo, Cristo habría venido ya a la tierra, y los santos habrían recibido su bienvenida en la ciudad de Dios. Testimonios para la iglesia, vol. 6, p. 449.

 

 

El sello de Dios parece estar sincronizado con la verdad del sábado, porque en un artículo escrito por J. N. Loughborough en la Review and Herald de Junio 14 del 1906 dijo:

 

“El Hermano Bates, en un tratado, hizo mención a una reunión de unos pocos de aquellos que había aceptado el mensaje del sellamiento. La reunión había sido tenida el 18 de noviembre de 1848. Y de esta reunión él dice: ‘Una pequeña compañía de Hermanos y Hermanas se reunieron en Dorchester, cerca de Boston, Massachusetts.  Hicimos la publicación del mensaje (el mensaje del sellamiento) un asunto de oración. La manera de publicarlo no aparecía suficientemente claro. Resolvimos unidamente referírselo a Dios en oración. Después de un tiempo pasado en sincera oración por luz e instrucción, Dios le dio a la Señora White la siguiente visión: “Hablando acerca de la verdad del sábado -- ella dijo -- ‘La verdad se levanta y va en aumento, más fuerte y más fuerte. ¡Es el sello! ¡Viene! Se levanta, viene del nacimiento del sol. Como el sol, al principio frío, luego crece más tibio y envía sus rayos.

 

‘Los ángeles están reteniendo los cuatro vientos. Es Dios que retiene los poderes. Los ángeles no los dejan salir porque los santos no están sellados.

 

‘El tiempo de angustia ha comenzado. Ha comenzado. La razón por la cual los cuatro vientos no han sido soltado es porque los santos no están todos sellados.

 

‘Cuando Miguel se levante este tiempo de angustia estará sobre toda la tierra. Los vientos están listos para soplar. Han sido retenidos porque los santos no están todos sellados.’”

 

Nadie puede decir que la mera observancia del sábado constituye el sello, pero cuando el poder regenerador del Espíritu santo se le permite transformar completamente la vida de una persona, en un grado en que los principios santos de la ley de Dios, de la cual el sábado es una señal, operan en su vida, Dios puede colocar Su sello de aprobación sobre esa persona para la gloria de su nombre.

 

“Los santos no están todos sellados.” Puede ser que el lector aquí comience a conjeturar acerca de los 144,000. No lo hagas. Mi preocupación no es simplemente quienes constituirán ese santo número, sino entender los principios sagrados envueltos en la obra del sellamiento, y lo que constituye la preparación completa requerida para recibir el sellamiento.

 

Sobre el asunto del significado exacto de los 144,000, la Señora White repetidamente nos ha instruido que en esto ‘el silencio es elocuencia.’” “El tiempo de angustia ha comenzado. Ha comenzado… cuando Miguel se levante este tiempo de angustia estarán sobre toda la tierra.”  Cuando Miguel se levante el tiempo de gracia habrá terminado. Las siete últimas plagas comienzan, y todos los que estén sin el sello de Dios deben pasar por ese terrible tiempo sin refugio. El profeta Isaías describe este tiempo y la protección que el pueblo de Dios tendrá: “Y acontecerá que el que quedare en Sión, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén están escritos entre los vivientes.” Isa 4:3. Nota ahora lo que ha acontecido en Sión (la iglesia). “cuando el Señor lavare las inmundicias de las hijas de Sion, y limpiare la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de ardimiento.” Isa. 4:4. El refugio o cobertura que el pueblo de Dios tendrá durante la plagas se describe en el versículo 5. “Y creará el SEÑOR sobre toda la morada del Monte de Sión, y sobre los lugares de sus convocaciones, nube y oscuridad de día, y de noche resplandor de fuego que eche llamas; porque sobre toda gloria [habrá] cobertura.”

 

Este no es un tiempo de titubear, dudar o de indecisión. “Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.” 1 Reyes 18:21. Los indecisos, vacilantes, los postergadores, estarán sin refugio en la terrible tormenta en el día de la ira de Dios.

 

“En este tiempo de sellamiento Satanás está valiéndose de todo artificio para desviar de la verdad presente el pensamiento del pueblo de Dios y para hacerlo vacilar.  Vi una cubierta que Dios extendía sobre su pueblo para protegerlo en tiempo de aflicción; y toda alma  que se hubiese decidido por la verdad y fuese de corazón puro había de ser cobijada por la cubierta del Todopoderoso.”  Primeros Escritos, p. 43.

 

“Satanás probaba cada una de sus artes para sujetarlos donde estaban hasta que hubiese pasado el sellamiento, hasta que la cubierta se hubiese corrido sobre el pueblo de Dios, y ellos hubiesen quedado sin refugio que los protegiera de la ira ardiente de Dios en las siete últimas plagas.  Dios ha comenzado a correr esta cubierta sobre su pueblo, y ella será extendida sobre todos los que han de tener refugio en el día de la matanza.” Primeros Escritos, p. 44.

 

Aquellos que estén así protegidos no estarán confinados a este mundo movido por ninguna amenaza. Me temo que hay muchos que conocen la solemne advertencia en contra de adorar la bestia, su imagen y su marca, y que se están preparando para aquella marca. “Los que se unen con el mundo reciben su molde y se preparan para recibir la marca de la bestia. Los que desconfían de sí mismos, se (201) humillan delante de Dios y purifican sus almas obedeciendo a la verdad, son los que reciben el molde celestial y se preparan para tener el sello de Dios en sus frentes.” –Testimonios para la iglesia, Vol. 5, p. 200, 201.

 

No me imagino a alguien recibiendo el sello de Dios quien es indiferente hoy a las necesidades de la obra, cuando manos ansiosas alrededor del mundo están extendidas esperando la luz del último mensaje.

 

Me fue revelado el terrible hecho de que Satanás y sus ángeles intervienen más que Dios en el manejo de la propiedad de los que profesan ser hijos de Dios. Los mayordomos de los postreros días son imprudentes. Permiten que Satanás rija sus asuntos comerciales, y dejan pasar a sus filas lo que pertenece a la causa de Dios y debiera estar en ella. Dios se fija en vosotros, mayordomos infieles, y os llamará a dar cuenta.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 183.

 

Aquellos que terminarán la obra de Dios tendrán todo lo suyo en la causa de Dios, y me temo que el reprobar esta prueba, que ataca la raíz del corazón egoísta del hombre, probará ser la ruina de muchos.

 

“El Señor está probando a su pueblo. Si algunos no tienen el corazón puesto en la obra y no traen ofrendas a Dios, él los reprenderá; y si continúan aferrándose a su codicia, los separará de su pueblo.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 217.

 

Muchos que profesar guardar el sábado, incluyendo a muchos que son maestros de la verdad, fallarán al final. ¡Cuán triste es este pensamiento! Pero nuestras obras ciertamente deben corresponder con nuestra fe.

 

“No todos los que profesan observar el sábado serán sellados. Aun entre los que enseñan la verdad a otros hay muchos que no recibirán el sello de Dios en sus frentes. Tuvieron la luz de la verdad, conocieron la voluntad de su Maestro, comprendieron todo punto de nuestra fe, pero no hicieron las obras correspondientes.” – Testimonios para la Iglesia, Vol.5, p. 198.

 

Entonces, ¿notará el lector que el mensaje a Laodicea tiene la intención de hacernos idóneos para recibir el sello de Dios, y que esa idoneidad debe preceder la experiencia de la lluvia tardía?

 

Ninguno de nosotros recibirá jamás el sello de Dios mientras nuestros caracteres tengan una mancha. Nos toca a nosotros remediar los defectos de nuestro carácter, limpiar el templo del alma de toda contaminación. Entonces la lluvia tardía caerá sobre nosotros como cayó la lluvia temprana sobre los discípulos en el día de Pentecostés.” Testimonios para la Iglesia, Vol.5, p. 199.

 

“Los que resisten en cada punto, que soportan cada prueba y vencen a cualquier precio que sea, han escuchado el consejo del Testigo Fiel y recibirán la lluvia tardía, y estarán preparados para la traslación.”  Testimonios para la Iglesia, Vol.1, p. 173. Ciertamente que necesitamos dar una consideración sincera y con oración al “El solemne testimonio, del cual depende [cuelga] el destino de la iglesia.” Testimonios para la Iglesia, Vol.1, p. 168.

 

 

 

LOS PRINCIPIOS DE SALUD

 

 

Puesto que el escuchar el consejo del Testigo Fiel incluye el recibimiento de la lluvia tardía, y así estar listo para la traslación, y antes que podamos recibir la lluvia tardía debemos “resistir en cada punto, soportar cada prueba y vencer a cualquier precio que sea,”  es adecuado que la prueba sobre el apetito y las pasiones, en esta conexión, sea por lo menos considerada brevemente.

 

“Enviad a las iglesias obreros que presenten los principios de la reforma pro salud en su relación con el mensaje del tercer ángel ante cada familia e individuo. Testimonios Para los Ministros, p. 422.

 

Fue a través de la indulgencia del apetito que se perdió el Edén. ¿Se recuperará el edén con el dominio del apetito? Estos principios son de una significancia mayor de la que muchos se dan cuenta; y miles perderán la eternidad por este punto. Una de las señales más significativa del fin del mundo será que la gente estaría “comiendo y bebiendo; casándose y dándose en casamiento.” Hay poca esperanza de obtener la victoria completa mientras el apetito y las pasiones no estén dominadas, mientras que vencer en este punto asegura la victoria “sobre todas las demás tentaciones.”

 

Así como nuestros primeros padres perdieron el Edén por complacer el apetito, nuestra única esperanza de reconquistar el Edén consiste en dominar firmemente el apetito y la pasión. La abstinencia en el régimen alimentario y el dominio de todas las pasiones conservarán el intelecto y darán un vigor mental y moral que capacitará a los hombres para poner todas sus propensiones bajo el dominio de las facultades superiores, para discernir entre lo bueno y lo malo, lo sagrado y lo profano.”

El poder dominante del apetito causará la ruina de millares de personas, que, si hubieran vencido en ese punto, habrían tenido fuerza moral para obtener la victoria sobre todas las demás tentaciones de Satanás. Pero los que son esclavos del apetito no alcanzarán a perfeccionar el carácter cristiano… Y a medida que nos acerquemos al fin, la tentación de complacer el apetito será más poderosa y más difícil de vencer.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, pp. 438, 439.

Las prácticas equivocadas en el comer y beber, y de hecho, también a lo largo de la línea de vivir saludablemente, contrarresta la influencia del mensaje que nos preparar para la traslación. “El tema de la reforma pro salud se ha presentado en las iglesias; sin embargo, éstas no han recibido la luz con entusiasmo. Los excesos egoístas y destructores de la salud de hombres y mujeres, han contrarrestado la influencia del mensaje que tiene el propósito de prepararlos para el gran día de Dios. Si las iglesias esperan tener poder, deberán vivir de acuerdo con la verdad que Dios les ha dado. Si los miembros desatienden la luz recibida cosecharán inevitablemente el resultado del deterioro espiritual y físico. – Testimonios para la Iglesia, Vol. 6, pp. 370, 371.

No podemos permitirnos debilitar los poderes espirituales por medio de la auto indulgencia de manera que no podamos colocar un valor apropiado a las cosas espirituales.  Esto resultaría ser fatal. Pero eso es exactamente lo que hacemos al ignorar el tema de los principios de la salud. “Si seguís una conducta equivocada y erróneos hábitos de comer, y por ello debilitáis las facultades intelectuales, no estimáis la salvación y la vida eterna como para que os inspiren a conformar vuestras vidas con la de Cristo; ni haréis los esfuerzos fervorosos y abnegados para una conformidad completa con la voluntad de Dios que su Palabra requiere, y que necesitáis para que os den la idoneidad moral que merecerá el toque final de la inmortalidad.”  – Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p.61.

La Biblia nos dice: “comen a su debida hora, para fortalecerse y no para embriagarse.” Ecclesiastés 10:17. Pero “comen a su debida hora” muchas veces es olvidado y por medio de esto los padres están educando a sus hijos no a negar el apetito sino a complacerlo.

No permitan que sus hijos coman caramelos, fruta o frutos secos, o ningún otro alimento, entre las horas de las comidas.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 4, p. 493.

No es mi intención en este breve resumen de estos principios colocar reglas duras, sino más bien mostrar su gran importancia y llamar a la atención a los graves peligros de hacer caso omiso a este mensaje. Sin embargo, el Espíritu de Profecía ha hablado firmemente sobre algunos puntos. En cuanto a comer carne de animales se nos ha dicho que: “El peligro de contraer una enfermedad aumenta diez veces al comer carne. Las facultades intelectuales, morales y físicas quedan perjudicadas por el consumo habitual de carne. El comer carne trastorna el organismo, anubla el intelecto y embota las sensibilidades morales. Os decimos, amados hermanos y hermanas, que la conducta más segura consiste en dejar la carne.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p. 59.

Si colocamos una confianza apropiada en lo que la sierva del Señor nos ha dicho sobre este asunto, debemos concluir que aquellos que están esperando la venida del Señor no comerán carne de animales. El siguiente testimonio es ciertamente claro y plano: “Repetidamente se me ha mostrado que Dios procura llevarnos de vuelta paso a paso a su designio original, que el ser humano debiera subsistir a base de productos naturales de la tierra. Entre los que están esperando la venida del Señor, desaparecerá con el tiempo el uso de carne; la carne dejará de formar parte de su régimen alimentario. Siempre debiéramos mantener en vista este objetivo, y esforzarnos constantemente por alcanzarlo.” – Consejos sobre la salud, p. 447, 448.

Instrucciones claras nos llegan Sobre este punto a nosotros como líderes. Noten la siguiente cita: “Solamente los que aprecian estos principios y han aprendido a cuidar sus cuerpos en forma inteligente y en el temor de Dios, deben ser elegidos para asumir responsabilidades en esta obra.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 6, p. 375. “Ningún hombre debe ser consagrado como maestro del pueblo mientras su propia enseñanza o ejemplo contradiga el testimonio que Dios ha dado a sus siervos para que presenten con respecto al régimen, porque esto traerá confusión.  Su falta de consideración por la reforma pro salud los descalifica para presentarse como mensajeros del Señor.”  – Testimonios para la Iglesia, Vol. 6, p. 378.

No podemos recibir la lluvia tardía, ni dar el fuerte clamor, ni ser trasladados desconsiderando estos asuntos. “Dios pide que los apetitos se purifiquen y que se practique la abnegación en relación con las cosas que no son buenas. Esta obra debe ser hecha antes que su pueblo pueda estar delante de él como un pueblo perfecto. – Testimonios para la Iglesia, Vol. 9, p. 123.

 

Mientras nos acercamos al fin debemos ser más positivos, balanceados, y sensibles en la presentación de los principios de salud porque necesitamos aprender que la complacencia del apetito es el gran obstáculo para el mejoramiento mental y la santificación del alma. De cierto que nuestros poderes mentales deben estar fuertes ahora, y el alma completamente santificada. 1 Tesalonicenses 5: 23, 24.

 

El mensaje a Laodicea debe también ser escuchado en este punto, porque solo aquellos que “resisten en cada punto, que soportan cada prueba y vencen a cualquier precio que sea, han escuchado el consejo del Testigo Fiel y recibirán la lluvia tardía, y estarán preparados para la traslación.”  – Testimonios para la Iglesia, Vol.1, p. 173.

LA LLUVIA TARDÍA

“Vosotros también, hijos de Sión, alegraos y gozaos en el SEÑOR vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia arregladamente, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.” Joel 2:23

La misión del Espíritu es convencer de pecado, de justicia y de juicio. Juan 16:8. Por lo tanto esta misión debe seguir adelante bajo la influencia de la lluvia temprana hasta que “el templo del alma esté limpio de toda contaminación” antes de que la lluvia tardía pueda caer. El Espíritu convence de pecado. Confesado y olvidado, luego el alma es convencida de justicia [rectitud], porque la rectitud de Cristo nos es imputada en lugar del pecado. De esta manera llegamos a ser hombres y mujeres maduros en Cristo Jesús.

“Vi que nadie podrá participar del "refrigerio" a menos que haya vencido todas las tentaciones y triunfado del orgullo, el egoísmo, el amor al mundo y toda palabra y obra malas.  Por lo tanto, debemos acercarnos más y más al Señor y buscar anhelosamente la preparación necesaria que nos habilite para permanecer firmes en la batalla, en el día del Señor. Recuerden todos que Dios es santo y que únicamente seres santos podrán morar alguna vez en su presencia.” Primeros Escritos, p. 71.

“Vi que muchos descuidaban la preparación necesaria, esperando que el tiempo del "refrigerio" y la "lluvia tardía" los preparase para sostenerse en el día del Señor y vivir en su presencia. ¡Oh! ¡Y a cuántos vi sin amparo en el tiempo de angustia!  Habían descuidado la preparación necesaria, y por lo tanto no podían recibir el refrigerio indispensable para sobrevivir a la vista de un Dios santo. Primeros Escritos, p. 71.

Subrayen que aquellos que dejen de hacer los preparativos necesarios bajo la “lluvia temprana” no podrán recibir el refrigerio. Recibir el “refrigerio” depende de una condición del corazón. Si esa condición no existe no pueden recibirla. Sus corazones están llenos de algo diferente “egoísmo, orgullo, amor al mundo” y no pueden recibir el “refrigerio.”

¡Cuán solemne es este pensamiento! ¡Cuán seriamente y con cuanta oración debemos considerar nuestra vida espiritual y nuestro crecimiento espiritual!

“La lluvia tardía que madura la cosecha de la tierra, representa la gracia espiritual que prepara a la iglesia para la venida del Hijo del hombre.  Pero a menos que la primera lluvia haya caído, no habrá vida; el brote verde no surgirá.  A menos que los primeros chubascos hayan hecho su obra, la lluvia tardía no puede perfeccionar ninguna semilla.” Testimonios para los Ministros, p. 514.

Ninguna persona que esté apegada a un pecado conocido puede recibir la lluvia tardía porque “la maduración del grano representa la terminación de la obra de la gracia de Dios en el alma.” Testimonios para los Ministros, p. 514. La gracia de Dios debe ser aplicada para obtener la victoria “sobre toda tentación” antes de que la lluvia tardía pueda ser recibida. Dios no hace estas cosas fuera de orden.

“Muchos han dejado en gran medida de recibir la primera lluvia. No han obtenido todos los beneficios que Dios ha provisto así para ellos. Esperan que la falta sea suplida por la lluvia tardía. Cuando sea otorgada la abundancia más rica de la gracia, se proponen abrir sus corazones para recibirla. Están cometiendo un terrible error.” Testimonios para los Ministros, p. 514.

No seamos engañados en este asunto. La lluvia tardía estará cayendo, por todas partes, pero el tibio profeso, satisfecho con su propia rectitud [justicia], no la verá. “Pero no debe haber descuido de la gracia representada por la primera lluvia.  Sólo aquellos que están viviendo a la altura de la luz que tienen recibirán mayor luz.  A menos que estemos avanzando diariamente en la ejemplificación de las virtudes cristianas activas, no reconoceremos las manifestaciones del Espíritu Santo en la lluvia tardía.  Podrá estar derramándose en los corazones en torno de nosotros, pero no la discerniremos ni la recibiremos.” Id.

 

“Los ángeles de Dios ya están trabajando en el juicio, y el Espíritu de Dios abandona gradualmente el mundo.  El triunfo de la iglesia está muy cercano, la recompensa que ha de ser conferida está casi a nuestro alcance y sin embargo la iniquidad se halla entre los que pretenden tener el pleno fulgor de la luz del cielo… Despierten los ministros, háganse cargo de la situación. La obra del juicio comienza en el santuario. Testimonios para los Ministros, p. 438, 439.

Recordemos que “si no progresamos, si no nos colocamos en actitud de recibir tanto la lluvia temprana como la tardía, perderemos nuestras almas, y la responsabilidad yacerá a nuestra puerta.”

Dios no tiene otro mensaje para despertar a su iglesia durmiente que el mensaje a Laodicea. Al rechazar el mensaje corremos el riesgo de perder la vida eterna.

UN BREVE REPASO

Recordemos algunos de los puntos impresionantes que destacan la importancia del mensaje a Laodicea.

 

1 – Conduce a un examen detenido de la conciencia, a la confesión de los pecados, y  despierta al pueblo de Dios.

“Cuando fue presentado por primera vez, indujo a un examen detenido de conciencia. El pueblo de Dios confesó sus pecados, y se despertó en todas partes. Casi todos creían que este mensaje concluiría con el fuerte clamor del tercer ángel.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172

2 – Despertará al pueblo de Dios, descubrirán sus apostasías, se arrepentirán y estarán idóneos para el fuerte clamor.

“Ha sido dado para despertar al pueblo de Dios, para mostrarles sus yerros [apostasías], y para conducirlos a un fervoroso arrepentimiento, para que sea bendecido por la presencia de Jesús,  y esté preparado para el fuerte clamor del tercer ángel.” –Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172.

3 – Conduce a una humildad profunda, y se envían ángeles por todas partes para preparar a los incrédulos a fin de que reciban la verdad.

“Debido a que este mensaje afectaba al corazón, conducía a una profunda humildad delante de Dios. Se enviaron ángeles en todas direcciones para preparar los corazones de los incrédulos a fin de que recibieran la verdad.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 172.

4 – No ha sido escuchado debidamente, el destino de la iglesia cuelga de ello.

“El testimonio del Testigo Fiel no ha sido escuchado sino a medias. El solemne testimonio, del cual depende [cuelga] el destino de la iglesia, se tiene en poca estima, cuando no se lo descarta por completo.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 168. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, p. 62.)

5 – Causa el “zarandeo.” “Pregunté cuál era el significado del zarandeo que yo había visto, y se me mostró que lo motivaría el directo testimonio que exige el consejo del Testigo Fiel a la iglesia de Laodicea. –Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 167, 168

6 – Va a ser renovado. “El Señor quiere que se repita la proclamación del testimonio directo dado  en los años pasados.” – Testimonios para la Iglesia, Vol. 8, p.312.

7 – Nos prepara para la lluvia tardía y para la traslación. “Los que resisten en cada punto, que soportan cada prueba y vencen a cualquier precio que sea, han escuchado el consejo del Testigo Fiel y recibirán la lluvia tardía, y estarán preparados para la traslación.”  Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 173.

8 – La obra de Dios será finalizada bajo el reavivamiento del mensaje a Laodicea.

“Se me señaló la época en que terminaría el mensaje del tercer ángel.  El poder de Dios había asistido a sus hijos, quienes después de cumplir su obra estaban preparados para sobrellevar la hora de prueba que les aguardaba.  Habían recibido la lluvia tardía o refrigerio de la presencia del Señor y se había reavivado el testimonio viviente.” Primeros Escritos, p. 279.

¿Podrá ser posible que estemos entre el número de aquellos que continúan en indiferencia despreocupada hasta que el telón cierre la escena para siempre? Ninguna palabra puede expresar adecuadamente la solemnidad de estas horas del tiempo de gracia. Es un hecho triste que: “muchos no quieren recibir el mensaje que el cielo les manda gracias a su misericordia.” ¿Por qué? “No pueden soportar que se les hable de su negligencia en el cumplimiento del deber, ni de sus malas acciones, de su egoísmo, orgullo y amor al mundo.” Testimonios para la Iglesia, Vol. 3, p. 285. El mundo va a caer pronto: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.” 1 –Juan 2:15.

Eventualmente todos serán despertados, pero algunos de ellos muy tarde: “Cuando la voz de Dios ponga fin al cautiverio de su pueblo, será terrible el despertar para los que lo hayan perdido todo en la gran lucha de la vida. Mientras duraba el tiempo de gracia, los cegaban los engaños de Satanás y disculpaban su vida de pecado.”  Conflictos de los Siglos, p.711.

Sin embargo “Gracias a Dios que no todos serán arrullados en la cuna de la seguridad carnal. Habrá fieles que discernirán las señales de los tiempos. Aunque un gran número de los que profesan la verdad presente negarán su fe por sus obras, habrá algunos que perseverarán hasta el fin. El mismo espíritu de egoísmo y conformidad con las costumbres del mundo que existió en los días de Noé, existe también en nuestros días. Muchos que profesan ser hijos de Dios persiguen sus intereses mundanales con una intensidad que desmiente su profesión. Estarán plantando y edificando, comprando, comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el último momento de prueba. Esta es la condición de un gran número de miembros de nuestro pueblo.” – Testimonios Para la Iglesia, Vol. 5, p. 10.

 

Por cierto que Dios tendrá personas listas que dirán: “Este es nuestro Dios, le hemos esperado, y él  nos salvará.” Isa. 25:9.

“Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.” Lucas 13:24.  “Algunos tocarán cuando la puerta esté cerrada, y oirán una voz diciéndoles ‘no os conozco,’ ¿Y tú y yo? ¿Y tú y yo? Algunos llamará y no serán oídos, vanamente se esforzarán cuando la puerta esté atrancada, algunos no alcanzarán la recompensa de los santos: ¿Y tú y yo? ¿Y tú y yo?


 

 

La gráfica acompañante se ha diseñado para mostrar como ocurrirán los eventos al cierre de la obra, pero no se limita a las proporciones aquí mostradas. Debe recordarse que habrá una mezcla de eventos que no es posible indicar con líneas definitivas, aunque estas sirven el mismo propósito.

 

God last effort.jpg

 

El mensaje del sellamiento fue mostrado por medio de una visión a la Hermana White en Noviembre 18, 1848 en la cual, hablando de la verdad del sábado, ella dijo: “la verdad se levanta y va en aumento, más fuerte y más fuerte. ¡Es el sello! ¡Viene! Se levanta, viene del nacimiento del sol. Como el sol, al principio frío, luego crece más tibio y envía sus rayos. Los ángeles están reteniendo los cuatro vientos. Es Dios que retiene los poderes. Los ángeles no los han soltado porque los santos no están todos sellados.” Review & Herald, June 14, 1906.

No es necesario explicar a un Adventista del Séptimo Día que el año 1888 señala una experiencia definitiva en el mensaje definitivo de la justificación por la fe.

La intención de incluir el zarandeo en la gráfica es de mostrar esta experiencia en la obra final y no para indicar cuándo comenzará.

Puesto que el mensaje laodicense “aplica al pueblo de Dios que profesa creer en la verdad presente,” la gráfica lo muestra desde el principio del mensaje del sellamiento. Esto no es arbitrario.

Debido a que el mensaje laodicense causa el “zarandeo,” se le colocó antes de este.

Como “El templo del alma debe limpiarse de toda inmundicia" antes de la experiencia de la lluvia tardía, algunos colocarían los santos sellados justo antes de la “lluvia tardía.” A pesar de que hay esa posibilidad, creo que es seguro dejarlo como está en la gráfica.

Con respecto a cuándo el término “tibio” pudiera haber sido aplicado por primera vez, ¿Quién sabe?


 

ENLACES ÚTILES EN EL INTERNET

UPA VISIÓN

www.upavision.com

Pr. Ruben Molina-Ossers

Director Ejecutivo

ruben@upavision.com

 

 

Ministerio Musical Cristiano

Música Amen

Rafael Rodriguez-Chalas

www.musicamen.com

 

Elena de White:

www.ellengwhite.org

 

Hope Video Ministries

www.hopevideo.org

(Sermones en audio y video)

 

David Gates

 www.gospelministry.org

 

 

Justified Walk

www.justifiedwalk.com

Publicadores gratis del libro Su Manto o el Mío por Frank Phillips

 (¡Baje libros, sermones, y otros materiales gratis y en otros idiomas también!)

O escriba a: Justified Walk Ministries PO Box 233 Berrien Springs, MI 49103

(269)471-9224.

 


 

[1] "Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni cliente. ¡Ojalá fueses frío, o cliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo" (Apoc. 3:15-17).





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