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De la Ciudad al Campo 

 

Una contribución a la seguridad moral y
social de los hijos de Dios

 

 

Elena G. de White

Acerca de la autora: Elena G. de White  (1827-1915). Prolífica escritora y  conferencista. Cuenta en su haber con la escritura de cien mil páginas de manuscritos, fruto de su espíritu investigativo y su ferviente comunión con Dios. De todos los autores en la historia norteamericana, tiene el honor de ser la autora más traducida. Sus libros se han vendido por millones y se han traducido a más de cien idiomas.


 

Contenido (para seguir el vínculo presione el mouse)

 Prefacio..

Exhortación a Abandonar las Ciudades.

Los peligros de la ciudad.

La vida en las ciudades no cumple el propósito de Dios 

Una actitud indolente.

Las ciudades recibirán los juicios de Dios.

Resultados de desoír las advertencias.

Los juicios de Dios son inminentes.

La visión de una gran destrucción..

Dios procura despertar la gente.

El peligro de permanecer innecesariamente en las ciudades  Evítense los Conflictos Laborales.

Procurad la libertad que ofrecen las zonas rurales.

Evitad las luchas partidistas.

Futuros problemas gremiales.

En conflicto con los gremios de obreros.

Preparación para el acontecimiento.

Para mantener nuestra individualidad.

Desprecio del Decálogo.

Uniones que se han formado o que se formaran.

Una Exhortación a los Padres.

Alejad a vuestros hijos de los centros de la iniquidad.

Antes que sobrevenga el azote.

Salvación de los hijos versus comodidad y conveniencia 

El carácter cristiano se desarrolla mejor en los lugares apartados 

El campo es un lugar de refugio.

No es una gran privación.

Cómo obtener los mejores resultados de la vida.

La influencia del campo en la vida de los hombres nobles 

Mejor que las riquezas.

Múltiples beneficios de una vida activa al aire libre.

No esperéis que un milagro deshaga los resultados de una conducta impropia 

El Trabajo en las Zonas Rurales.

La tierra suplirá nuestras necesidades.

Un pedazo de tierra y un hogar cómodo.

El cultivo de frutas y verduras y la crianza de aves.

La vida en el campo es una bendición para los pobres.

Fundación de las industrias para las familias.

Fábrica de alimentos saludables.

Preparación para la Crisis que Provocarán las Leyes Dominicales 

Nos esperan tiempos difíciles.

Las Instituciones como Centros de Colonización..

No debemos formar colonias.

Trabájese en comunidades dispersas.

Lugares que ofrecen posibilidades de trabajo.

No os dejéis seducir por las ventajas que ofrecen nuestras instituciones 

No establezcamos centros como Jerusalén..

Permaneced en las iglesias pequeñas  —Abrid nuevas escuelas 

Lo que deben sentir los ángeles.

Creced y extendeos; pero no en un solo lugar

Guiados por la Providencia Divina.

Cuando Dios abra el camino.

Dios ayudará a su pueblo.

Hay que ayudar a abrir el camino.

Consejo y advertencia a los que se proponen salir de las ciudades 

El don de aconsejar

Considerad cuidadosamente todo movimiento.

Se necesitan planes bien definidos.

Los peligros de la nueva experiencia.

Hágase todo con orden..

Los resultados de una acción apresurada.

Exponed todos los planes delante de Dios.

Nuestras Instituciones deben Ubicarse Lejos de las Zonas muy Pobladas 

Lugares apropiados para establecer funciones.

Como evitar la tentación y la corrupción..

Nos esperan tiempos difíciles.

Dónde se puede enseñar a los jóvenes con mayor eficacia 

Hay que trabajar desde puestos de avanzadas.

Lugares de fácil acceso a las ciudades.

Lecciones que nos enseñan Enoc y Lot

Iglesias pero no instituciones en las ciudades.

El mensaje del Señor

Huida Apresurada en el Conflicto Final

La señal para la huida.

 

 


 

Prefacio

Los consejos del espíritu de profecía insisten repetidamente en los beneficios que ofrece la vida de campo. Las nubes anunciadoras de tormenta señalan cuan apropiada es la repetida exhortación a abandonar las ciudades. Todo Adventista consciente se da cuenta de que las aglomeraciones, las tentaciones, y los crecientes conflictos laborales que se presentan en la vida de la ciudad, no ofrecen un ambiente saludable para las familias cristianas.

A través de los años, millares de Adventistas han buscado en los testimonios del Espíritu de Profecía ya publicados, los consejos que los orientaron para elegir el ambiente apropiado donde debían establecer su hogar, y para saber cuál debía ser su actitud en su relación con las diversas organizaciones del mundo. Como los presagios de la crisis que se avecina indican cuan sutiles son los peligrosos y cuan terrible es el conflicto que nos espera, nos ha parecido acertado presentar una nueva edición de estos consejos de manera que atraiga la atención de cada miembro de iglesia

Y si tomamos en cuenta el tiempo en que vivimos, resulta apropiado no sólo repetir los consejos que ya conocemos porque se han publicado hace mucho tiempo, sino imprimirles el énfasis necesario al acompañarlos con instrucciones más detalladas que se publicaron de vez en cuando en la Review and Herald o que la pluma inspirada incluyó en cartas personales que dirigió a obreros responsables de la causa de Dios, para darles ciertos consejos.

 Esta edición está en completa armonía con las instrucciones que la señora Elena G. de White dio a sus fideicomisarios, cuando les indicó que'' imprimieran compilaciones extraídas de mis manuscritos", porque ellos contienen, prosiguió, "instrucciones que el Señor me ha dado para su pueblo". La referencia de cada pasaje indica el año en que ha sido escrito o publicado por primera vez.

En este folleto hallaremos fervientes llamados a una acción decidida, al mismo tiempo que una solemne advertencia a no actuar con presunción. Deberíamos prestar atención especial a los consejos que se dan a la sección VII, "Guiados por la Providencia Divina", que aparecen en las páginas 24 a 27. La publicación y distribución de este folleto es una respuesta a la firme convicción expresada por los dirigentes de la iglesia, de que ha llegado el tiempo de reiterar el clamor: "salid de las ciudades".

Los Fideicomisarios de las Publicaciones Elena G. de White.


 

Sección I

Exhortación a Abandonar las Ciudades

Los peligros de la ciudad

"Pocos comprenden la importancia que tiene el rehuir, hasta donde sea posible, de todas las compañías que no favorecen la vida religiosa, Al elegir su ambiente, pocos son los que dan la primera consideración a la prosperidad espiritual.

"Los padres acuden con sus familias a las ciudades, por que se imaginan que allí es más fácil ganarse la vida que en el campo. Los hijos, no teniendo qué hacer cuando no están en la escuela, se educan en la calle. De las malas compañías adquieren hábitos de vicio y disipación. Los padres ven todo esto, pero la corrección de su error requeriría un sacrificio y permanecen donde están, hasta que Satanás obtiene completo dominio de sus hijos. Mejor es sacrificar cualesquiera consideraciones mundanales, o aún todas ellas, antes que poner en peligro las almas preciosas confiadas a vuestro cuidado. Serán asaltadas por tentaciones, y se les debe enseñar a arrostrarlas; pero es vuestro deber suprimir toda influencia, romper todo hábito, cortar todo vínculo que os impidan realizar la entrega más libre, abierta y cordial de vosotros mismos y vuestras familias a Dios.

"En vez de la ciudad atestada, buscad algún lugar apartado, donde vuestros hijos estén, hasta donde se pueda, protegidos de la tentación, y allí educadlos para ser útiles. El Profeta Ezequiel enumera así las causas que condujeron al pecado y la destrucción de Sodoma: Soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tu vieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso' (Eze. 16:49). Todos los que quieran escapar a la suerte de Sodoma, deben rehuir la conducta que trajo los juicios de Dios sobre aquella ciudad perversa" (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 74; 1882)

La vida en las ciudades no cumple el propósito de Dios

"En el mundo entero, las ciudades se vuelven semilleros del vicio. Por doquiera se ve y se oye el mal. En todas partes se encuentran incentivos a la sensualidad y a la disipación. La marea de la corrupción y del crimen sube de continuo. Cada día se registran actos de violencia: robos, asesinatos, suicidios y crímenes indecibles.

'La vida en las ciudades es falsa y artificial. La intensa pasión por el dinero, el torbellino y el afán de los placeres, la fiebre de ostentación, el lujo y la prodigalidad son otras tantas fuerzas que impiden a la mayoría de la humanidad que cumpla el verdadero fin de la vida. Abren la puerta a una infinidad de males y ejercen sobre la juventud un poder casi irresistible.

"Una de las tentaciones más sutiles y peligrosas que asaltan a los niños y a los jóvenes en las ciudades es el afán de placeres. Muchos son los días de fiesta; los juegos y las carreras de caballos arrastran a miles, y el torbellino de las excitaciones y del placer los distraen de los austeros deberes de la vida. El dinero que debiera ahorrarse para mejores fines se desperdicia en diversiones.

"Debido a la actuación de compañías monopolizadoras y a los resultados de las confederaciones obreras y las huelgas, las condiciones de la vida en las ciudades se hacen cada vez más difíciles. Graves disturbios nos aguardan, y muchas familias se verán en la necesidad de abandonar la ciudad

"El ambiente físico de las ciudades es muchas veces un peligro para la salud La exposición constante al contagio, al aire viciado, el agua impura, el alimento adulterado, las viviendas oscuras, malsanas y atestadas de seres humanos, son algunos de los muchos males con que se tropieza a cada paso.

"No era el propósito de Dios que los hombres vivieran hacinados en las ciudades, confinados promiscuamente en estrechos alojamientos. Al principio Dios puso a nuestros primeros padres entre las bellezas naturales en medio de las cuales quisiera que nos deleitásemos hoy. Cuanto mejor armonicemos con el plan original de Dios, más fácil nos será asegurar la salud del cuerpo, de la mente y del alma" (El Ministerio de Curación, págs. 281,282; 1905)

Una actitud indolente

"Esta madrugada no pude dormir después de las dos. Durante la visión de la noche, me veía a mi misma en una Junta. Rogaba a varias familias que aceptasen las instrucciones establecidas por Dios y saliesen de las ciudades para salvar a sus hijos. Algunas de ellas dejaban pasar el tiempo sin tomar una determinación.

"Los ángeles de la misericordia apresuraron a Lot a su esposa y a sus hijas tomándolos de las manos. Si Lot se hubiera apresurado tal como el Señor lo deseaba, su esposa no se habría convertido en una estatua de sal. Lot adolecía de un marcado V espíritu de dilación. No seamos como él era. La misma voz que amonestó a Lot a que saliese de Sodoma, nos ruega: 'Salid de en medio de ellos, y apartaos... Y no toquéis lo inmundo '(2 Cor. 6:17). Aquellos, que obedezcan esta amonestación encontrarán un refugio. Que cada hombre esté bien despierto y procure salvar su familia. Que se ciña para realizar el trabajo. Dios revelará punto por punto qué debe hacer después.

"Oíd la voz de Dios hablar por medio del apóstol Pablo: "Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad' (Fil. 2:12,13). Lot recorrió la llanura de mala gana y con lentitud. Se había asociado durante tanto tiempo con la gente impía, que no logró comprender el peligro que corría hasta que su esposa quedó en la llanura convertida en una estatua de sal" (Mensajes Selectos, tomo 2, págs. 406,407; 1900).

Las ciudades recibirán los juicios de Dios

“Se acerca el tiempo cuando las grandes ciudades serán visitadas por los juicios de Dios. Antes de mucho, esas ciudades serán sacudidas con violencia Cualesquiera que sean las dimensiones y la solidez de los edificios, cualesquiera que sean las Precauciones tomadas contra el incendio, si el dedo de Dios toca esas casas, en algunos minutos o algunas horas quedarán reducidas a escombros.

“Las impías ciudades de nuestro mundo serán destruidas. Mediante las catástrofes que ocasionan actualmente la ruina de grandes edificios y de barrios enteros, Dios nos muestra lo que acontecerá en toda la tierra" (Joyas de los Testimonios, tomo 3. págs.114,115,; 1902).

Resultados de desoír las advertencias

"Se me pide que declare el mensaje de que las ciudades llenas de trasgresión y pecaminosas en extremo, serán destruidas por terremotos, incendios e inundaciones. Todo el mundo será advertido de que existe un Dios que hará notoria su autoridad como Dios. Sus agentes invisibles causarán destrucción, devastación y muerte. Todas las riquezas acumuladas serán como la nada...

"Acontecerán calamidades, de lo más pavorosas, de lo más inesperadas; y estas destrucciones se seguirán la una a la otra. Si se presta atención a las amonestaciones que Dios ha dado, y si las iglesias se arrepienten y regresan a la lealtad, entonces otras ciudades serán perdonadas por un tiempo. Pero si los hombres que han sido engañados continúan en el mismo camino en el cual han estado andando, sin prestar atención a la Ley de Dios y presentando falsedades ante el pueblo, Dios les permite sufrir calamidades, para que sus sentidos sean despertados...

“El Señor no desechará repentinamente a los transgresores o destruirá a naciones enteras; sino que castigará a ciudades y lugares donde los hombres se han prestado para ser poseídos por los agentes Satánicos. Las ciudades de las naciones serán tratadas estrictamente, y sin embargo, no serán visitadas con la extrema indignación de Dios, porque algunas almas renunciarán a los engaños del enemigo, y se arrepentirán y convertirán mientras que la masa estará atesorando ira para el día de la ira" (El Evangelismo, págs. 24,25; 1906)

Los juicios de Dios son inminentes

"Existen razones por las que ni deberíamos edificar en las ciudades. Sobre ellas pronto caerán los juicios de Dios” (Carta 158; 1902).

"Falta poco para que las grandes ciudades sean barridas, de manera que todos deben ser amonestados acerca de la inminencia de estas calamidades" (El Evangelismo, pág. 26:   / 1910).

"¡Oh, si el pueblo de Dios comprendiera la sentencia de     destrucción que pende sobre millares de ciudades, entregadas  ahora a la idolatría!” (Review and Herald, 10 de septiembre de  1903).

 La visión de una gran destrucción

"En la mañana del viernes pasado, justamente antes de despertarse me presentó una escena sumamente impresionante. Tuve la sensación de que despertaba del sueño en un lugar que no era mi casa. Desde las ventanas veía una terrible conflagración grandes bolas de fuego caían sobre las casas, y de ellas salían dardos encendidos que volaban en todas las direcciones. Era imposible apagar los incendios que se producían y muchos lugares estaban siendo destruidos. El terror de la gente era indescriptible" (El Evangelismo, págs. 25,26; 1906).

Dios procura despertar la gente

Estando en Loma Linda, California, el 16 de abril de 1906. pasó delante de mí una de las más asombrosas escenas, en una visión de la noche, yo estaba sobre una altura donde veía las casas sacudirse como el viento sacude los juncos. Los edificios, grandes y pequeños, se derrumbaban. Los sitios de recreo, los teatros, hoteles, y palacios suntuosos eran conmovidos y derribados. Muchas vidas eran destruidas y los lamentos de los heridos y aterrorizados llenaban el espacio.

"Los ángeles destructores, enviados por Dios, estaban obrando. Un simple toque, y los edificios construidos tan sólidamente que los hombres los tenían por resguardos de todo peligro quedaban reducidos a un montón de escombros. Ninguna seguridad había en parte alguna Personalmente, no me sentía en peligro, pero no puedo describir las escenas terribles que se desarrollaron ante mi vista Era como si la paciencia de Dios hubiera agotado y hubiese llegado el día del juicio.

"Entonces el ángel que estaba a mi lado me dijo que muy pocas personas se dan cuenta de la maldad que reina en el mundo hoy, especialmente en las ciudades grandes. Declaró que el Señor ha fijado un tiempo cuando su ira castigará a los transgresores por su persistente menoscabo de su Ley.

"Aunque terrible, la escena que pasó ante mis ojos no me hizo tanta impresión como las instrucciones que recibí en esa ocasión. El ángel que estaba a mi lado declaró que la soberanía de Dios, el carácter Sagrado de su Ley, deben ser manifestados a los que rehúsan obstinadamente obedecer al Rey de Reyes. Los que prefieran quedar infieles habrán de ser heridos por los juicios misericordiosos, a fin de que, si posible fuere, lleguen a percatarse de la culpabilidad de su conducta" (Joyas de los Testimonios, tomo 3, págs. 329,330; 1909).

El peligro de permanecer innecesariamente en las ciudades

'En armonía con la luz que me fue dada, insto a la gente a salir de los grandes centros poblados. La perversidad de nuestras ciudades aumenta, y cada vez resulta más evidente que los que permanezcan innecesariamente en ellas correrán el peligro de perder sus almas" (Manuscrito 115; 1907)


 

Sección II

Evítense los Conflictos Laborales

Procurad la libertad que ofrecen las zonas rurales

“Se aproxima rápidamente el tiempo cuando el poder de las uniones laborales será muy opresivo. Una vez y otra el Señor ha instruido a los miembros de su pueblo a que saquen sus familias de las ciudades y las lleven al campo, donde puedan cultivar sus propias provisiones, porque en el futuro el problema de comprar y de vender será muy serio. Ahora deberíamos prestar atención a la instrucción que se nos ha dado vez tras vez: Salid de las ciudades e id a los distritos rurales, donde las casas no están apiñadas unas al lado de otras, y donde estaréis libres de la interferencia de los enemigos.

Evitad las luchas partidistas

"Los hombres se han unido para oponerse al Señor de los Ejércitos. Estas confederaciones continuarán hasta que Cristo deje su lugar de intersección ante el trono de la misericordia, y se coloque las vestimentas de la venganza. Los instrumentos satánicos están en cada ciudad, ocupados en organizar en partidos a aquellos que se oponen a la Ley de Dios. Santos profesos e incrédulos declarados, toman posiciones en esos partidos. Este no es el momento cuando el pueblo de Dios ha de manifestar debilidad No podemos permitirnos estar desprevenidos ni por un momento" (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 161; 1904).

Futuros problemas gremiales

“Las uniones laborales constituirán una de las agencias que traerán sobre esta tierra un tiempo de angustia como nunca  ha habido desde que el mundo fue creado" (Id; pág. 162; 1903)

En conflicto con los gremios de obreros

“La obra del pueblo de Dios consiste en prepararse para los acontecimientos del futuro, los que pronto lo sobrecogerán con fuerza abrumadora. En el mundo se formarán monopolios gigantescos. Los hombres se vincularán en uniones que los envolverán en el redil del enemigo. Unos pocos hombres se unirán para apoderarse de todos los medios que puedan obtenerse en ciertas líneas de negocio. Se formarán gremios de obreros y los que rehúsen unirse a ellos serán hombres marcados' '(Ibíd.).

Preparación para el acontecimiento

"Las uniones laborales y las confederaciones del mundo son una trampa. Hermanos, no participéis en ellas, y manteneos lejos de ellas. No tengáis nada que ver con ellas. A causa de estas uniones y confederaciones, muy pronto será difícil para nuestras instituciones llevar a cabo su obra en las ciudades. Mi advertencia es: Salid de las ciudades. No edifiquéis sanatorios en las ciudades. Educad a los integrantes de nuestro pueblo para que caigan de las ciudades y vayan al campo, donde pueden obtener  porciones pequeñas de tierra y construir un hogar para ellos y sus hijos...

“Nuestros restaurantes deben estar en las ciudades, porque de otro modo los obreros que trabajan en ellos no podían alcanzar a la gente y enseñarles los principios que rigen la vida sana. Y por ahora tenemos que utilizar salones de reuniones en las ciudades. Pero dentro de no mucho tiempo habrá tal contienda y confusión en las ciudades, que aquellos que deseen salir de ellas, no podrán nacerlo. Debemos estar preparados para estos acontecimientos. Ésta es la luz que el cielo me ha dado." (Id; pág. 162,163; 1903).

Para mantener nuestra individualidad

"Durante años se me han dado instrucciones especiales según las cuales no debemos centralizar nuestra obra en las ciudades. Los disturbios y la confusión que llenan esas ciudades, las condiciones producidas por las uniones laborales y las huelgas, constituirán un gran estorbo para nuestra obra. Los hombres están buscando poner bajo el control de ciertas uniones a los que trabajan en diferentes oficios. Esto no es el plan de Dios, sino que es el plan de un poder que no deberíamos reconocer de ningún modo. La palabra de Dios se está cumpliendo. Los impíos se están uniendo en atados listos para ser quemados.

"Debemos utilizar ahora todas las facultades que se nos han confiado para dar el último mensaje de amonestación al mundo. En esta hora debemos mantener nuestra individualidad. No hemos de unirnos con sociedades secretas ni con uniones laborales. Debemos permanecer libres en Dios, y volvemos constantemente a Cristo en busca de instrucción. Debemos realizar todos nuestros movimientos con la comprensión de la importancia de la obra que debe cumplirse para Dios' '(Id; pág. J63; 1902).

Desprecio del Decálogo

"Estas uniones constituyen una de las señales de los últimos días. Los hombres están siendo unidos en atados para ser quemados. Puede ser que sean miembros de la iglesia, pero mientras pertenezcan a esas uniones, no pueden guardar los Mandamientos de Dios. Porque pertenecer a esas uniones significa despreciar todo el Decálogo.

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo' (Luc. 10:27). Estas palabras resumen todo el deber del hombre. Implican la consagración de todo sen el cuerpo, el alma, y el espiritual servicio de Dios. ¿Cómo pueden los hombres obedecer estas palabras, y al mismo tiempo prometer apoyar aquello que priva a su prójimo de la libertad de acción? ¿Y cómo pueden los hombres obedecer estas palabras, y formar combinaciones que privan a las clases más pobres de las ventajas que les pertenecen con justicia, y les impiden comprar o vender, a no ser bajo ciertas condiciones?" (Id, págs. 163,164; 1903).

Uniones que se han formado o que se formaran

"Los que pretenden ser hijos de Dios en ningún caso deberían unirse a las uniones laborales que se están formando o que se formarán. El Señor lo prohíbe. ¿No pueden ver aquellos que estudian las profecías lo que hay delante de nosotros?" (Id, pág. 164; 1902).


 

Sección III

Una Exhortación a los Padres

Alejad a vuestros hijos de los centros de la iniquidad

"No se dejen tentar los padres por ninguna ventaja temporal que los induzca a descuidar la educación de sus hijos. Siempre que sea posible, los padres tienen el deber de establecer su hogar en el campo en bien de sus hijos. Hay que proteger cuidadosamente tanto a los niños como a los jóvenes. Debería mantenérseles alejados de los centros de iniquidad que hay en nuestras ciudades. Permitamos que los rodee la influencia de un verdadero hogar cristiano - un hogar donde mora Cristo'' (Carta 268; 1906).

Antes que sobrevenga el azote

“Antes que el azote venga como avenida de aguas sobre los habitantes de la tierra, el Señor exhorta a todos los que son israelitas de verdad a prepararse para aquel suceso. A los padres hace llegar este grito de alarma: Juntad vuestros hijos en vuestros hogares; separadlos de aquellos que desprecian los mandamientos de Dios, que enseñan y practican lómalo. Salid de las grandes ciudades tan pronto como sea posible. Estableced escuelas de iglesia Dad a vuestros hijos la Palabra de Dios por fundamento de toda su educación" (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 454).

"El Señor me instruyó para que advirtiera a nuestro pueblo que no se congregue en las ciudades para habitaren ellas con sus familias. Se me indicó que diga a los padres y a las madres: Cuidad de mantener a vuestros hijos dentro de los límites de vuestro hogar" (Manuscrito 81; 1900).

Salvación de los hijos versus comodidad y conveniencia

“Los niños no deben estar expuestos por más tiempo a las tentaciones de las ciudades que están maduras para su destrucción. El Señor nos ha amonestados y aconsejado para que saliésemos de las ciudades. Por eso no debemos hacer más inversiones en ellas. Padres y madres, ¿cómo consideráis las almas de vuestros hijos? ¿Estáis preparando a los miembros de vuestras familias para ser trasladados a las cortes celestiales? ¿Los estáis preparando para que sean miembros de la familia real e hijos del Rey celestial? 'Porque, ¿qué aprovechara el hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?' (Mar. 8:36). ¿Qué importancia tienen el ocio, la comodidad y la conveniencia, comparados con el valor de las almas de vuestros hijos?" (Mensajes selectos, tomo 2, pág. 407; 1905).

El carácter cristiano se desarrolla mejor en los lugares apartados

"Ni una familia de cada cien se beneficiara en el aspecto físico mental o espiritual, por residir en la ciudad. Es mucho más fácil obtener fe, esperanza, amor y felicidad en los lugares apartados, en medio de los campos, las montañas y los árboles. Alejad a vuestros hijos de las escenas y los sonidos de la ciudad, del público y estrépito de los tranvías y carros, y su mente se fortalecerá. Descubriréis que es más fácil que la verdad de la palabra de Dios halle morada en sus corazones" (Manuscrito 76; 1905).

"Enviad a los niños a las escuelas ubicadas en la ciudad, donde cada faceta de la tentación está lista para atraerlos y desmoralizarlos, y la tarea de edificar su carácter será diez veces más difícil tanto para los padres como para los hijos" (Fundamentáis of Christian Education, pág. 326; 1894).

El campo es un lugar de refugio

"Los padres deben comprender que la educación de sus hijos constituye una obra importante en la salvación de las almas. El campo ofrece oportunidad para una abundante ejercitación en la práctica de hacer lo que debe ser hecho y que proporcionará salud física mediante el desarrollo de los nervios y los músculos. 'Fuera de las ciudades', es mi mensaje para la educación de nuestros hijos.

"Dios proporcionó a nuestros primeros padres los medios para llevar a cabo una verdadera educación cuando los instruyó para que labrasen la tierra y cuidasen el huerto que constituía su hogar. Después de la entrada del pecado, debido a la desobediencia de los requerimientos del Señor, se acrecentó enormemente el trabajo de cultivar la tierra, porque ésta, a causa de la maldición, produjo espinas y cardos. Pero el trabajo en sí mismo no se dio a causa del pecado. El gran Maestro mismo bendijo el trabajo de cultivar la tierra,

"Satanás tiene el propósito de atraer a las ciudades a los hombres y a las mujeres, y con el fin de lograrlo inventa toda clase de novedades y diversiones, y toda clase de recursos que resultan excitantes. Y las ciudades del mundo están llegando a ser hoy como las ciudades que existían antes del diluvio..." (Mensajes Selectos, tomo 2, págs. 407,408).

"Deberíamos sentir una preocupación constante al observar el cumplimiento de las palabras de Cristo: 'Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre' (Mat24:37). En los días que precedieron al diluvio, se inventó toda clase de diversiones para llevar a los hombres y mujeres a la despreocupación y al pecado. Hoy, en 1908, Satanás está obrando intensamente, para que prevalezcan las mismas condiciones impías. Y la tierra se está corrompiendo! Los profesos cristianos respetarán muy poco la libertad religiosa, porque muchos no disciernen las cosas espirituales.

“No podemos dejar de ver que el fin del mundo se acerca. Satanás está obrando en la mente de hombres y mujeres, y muchos parecen sentirse invadidos por el deseo de diversión y excitación. Como en los días de Noé, está aumentando la maldad en todas sus formas. El divorcio y el matrimonio están a la orden del día. En un tiempo como el presente, los que procuran guardar los mandamientos de Dios deberían buscar lugares apartados, lejos de las ciudades" (Manuscrito 85; 1908).

No es una gran privación

“¿Quién será el amonestado? Volvemos a decir: 'Fuera de las ciudades'. No consideréis que es una privación el tener que trasladarnos a los cerros y a las montañas, sino buscad un retiro donde podáis estar solos con Dios, para aprender su voluntad y sus caminos...

"Insto a nuestro pueblo a que convierta la búsqueda de la espiritualidad en la obra de su vida. Cristo está a la puerta. Por esto digo a nuestro pueblo: 'No consideréis que es una privación el ser llamados a dejar las ciudades para trasladamos al campo. Allí esperan abundantes bendiciones para los que deseen aprehenderlas. Al contemplar las escenas de la naturaleza, las obras del Creador, y al estudiar la obra de la mano de Dios, seréis transformados imperceptiblemente a la misma imagen” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 408; 1908).

Cómo obtener los mejores resultados de la vida

“La vivienda costosa, el mobiliario primoroso, el boato, el lujo y la holgura no suministran las condiciones indispensables para una vida feliz y provechosa. Jesús vino a esta tierra para realizar la obra más importante que haya sido jamás efectuada entre los hombres. Vino como embajador de Dios para enseñarnos como vivir para obtener los mejores resultados de la vida. ¿Cuáles fueron las condiciones escogidas por el Padre infinito para su Hijo? Un hogar apartado en los collados de Galilea; una familia mantenida por el trabajo honrado y digno; una vida sencilla; la lucha diaria con las dificultades y penurias; la abnegación, la economía y el servicio paciente y alegre; las horas de estudio junto a su madre, con el rollo abierto de las escrituras: la tranquilidad de la aurora o del crepúsculo en el verdeante valle: las santas actividades de la naturaleza; el estudio de la creación y la providencia, así como la comunión del alma con Dios: Tales fueron las condiciones y oportunidades que hubo en los primeros años de la vida de Jesús" (El Ministerio de Curación, págs. 282. 283; 1905).

La influencia del campo en la vida de los hombres nobles

"Tal fue el caso también para la gran mayoría de los hombres mejores y más nobles de todas las edades. Leed las historias de Abrahán, de Jacob y de José, y de Moisés, de David y de Elíseo. Estudiad la vida de los hombres que en tiempos posteriores desempeñaron cargos de confianza y responsabilidad, de los hombres cuya influencia fue de las más eficaces para le regeneración del mundo.

“¡Cuántos de estos hombres se criaron en humildes hogares del campo! Poco supieron de lujos. No malgastaron su juventud en diversiones. Muchos de ellos tuvieron que luchar con la pobreza y las dificultades. Muy jóvenes aún aprendieron a trabajar, y su vida activa al aire libre dio vigor y elasticidad a todas sus facultades. Obligados a depender de sus propios recursos, aprendieron a luchar con las dificultades y a vencer obstáculos, con lo que adquirieron valor y perseverancia. Aprendieron a tener confianza en sí mismos y dominio propio. Apartados en gran medida de las malas compañías, se contentaban con placeres naturales y buenas compañías. Sus gustos eran sencillos, y templados sus hábitos. Se dejaban dirigir por principios y crecían puros, fuertes y veraces. Al ser llamados a efectuar la obra principal de su vida, pusieron en juego vigor físico y mental, buen ánimo, capacidad para idear y ejecutar planes, firmeza para resistir al mal, y todo esto hizo de ellos verdaderas potencias para el bien en el mundo" (Id; págs. 283, 284; 1905).

Mejor que las riquezas

"'Mejor que cualquier herencia de riquezas que podáis dejar a vuestros hijos será la dádiva de un cuerpo vigoroso, una mente sana y un carácter noble. Quienes comprenden lo que constituye el verdadero éxito de la vida serán sabios a tiempo. Al establecer un hogar recordarán las mejores cosas de la vida.

"En vez de vivir donde sólo puedan verse las obras de los hombres y donde lo que se ve y se oye sugiere a menudo malos pensamientos, donde el alboroto y la confusión producen cansancio e inquietud, id a vivir donde podáis contemplar las obras de Dios. Hallad la paz del espíritu en la belleza, quietud, y solaz de la naturaleza. Descanse vuestra vista en los campos verdes, los árboles y los collados. Mirad hacia arriba, al firmamento azul que el polvo y el humo de las ciudades no obscurecieron, y respirad el aire vigorizador del cielo. Id a donde, lejos de las distracciones y las disipaciones de la vida de la ciudad, podáis dar vuestro compañerismo a vuestros hijos y enseñarles a conocer a Dios por medio de sus obras y prepararlos para una vida de integridad y utilidad" (Id; pág. 284; 1905).

Múltiples beneficios de una vida activa al aire libre

"Sería bueno para ustedes que dejaran a un lado sus preocupaciones y encuentran refugio en el campo, donde las influencias que corrompen la moral de la juventud no son tan fuertes.

“Es verdad que en el campo no estarán totalmente libres de dificultades ni de preocupaciones, pero podrán evitar muchos males y cerrar la puerta aun diluvio de tentaciones que amenazan dominar la mente de sus hijos. Ellos necesitan estar ocupados en diversas actividades. La monotonía de sus hogares los pone inquietos y revoltosos, y han caído en el hábito de juntarse con los muchachos viciosos de la ciudad, recibiendo de este modo la educación de la calle...

"Para ellos sería muy provechoso vivir en el campo; una vida activa y al aire libre les daría salud física y mental. Podrían cultivar una huerta, donde podrían encontrar distracción y ocupación útil. El cultivo de las plantas y flores ayuda a mejorar el gusto y el juicio, al mismo tiempo que el contacto con las cosas útiles y hermosas que Dios ha creado, ejerce una influencia que refina y ennoblece la mente, y la dirige hacia el Hacedor y Señor de todo" (Testimonies, tomo 4. pág. 136; 1876).

No esperéis que un milagro deshaga los resultados de una conducta impropia

"Cada vez que veo flores pienso en el Edén. Constituyen una expresión del amor de Dios hacia nosotros. Así es como Él nos proporciona en este mundo un goce anticipado del Edén. Quiere que nos deleitemos en las cosas hermosas de su creación. y que veamos en ellas una expresión de lo que él hará por nosotros.

 "Desea que vivamos con amplitud de espacio. Su pueblo no debe aglomerarse en las ciudades. Él quiere que sus hijos lleven a sus familias fuera de las ciudades a fin de prepararlas mejor para la vida eterna En un poco de tiempo más tendrán que abandonarlas.

"Estas ciudades están llenas de toda clase de impiedad: huelgas, asesinatos y suicidios. Satanás está en ellas y domina a los hombres en su obra destructiva Bajo su influencia matan por el placer de matar, y harán esto cada vez más...

"Si nos colocamos bajo influencias objetables, ¿podemos esperar que Dios realice un milagro para deshacer los resultados de una conducta impropia? Por cierto que no. Salid de las ciudades tan pronto como sea posible, y adquirid una porción de tierra donde vuestros hijos puedan ver crecer las flores y aprender de ellas lecciones de sencillez y pureza" (Mensajes Selectos, tomo 2, págs. 408,409; 1903).


 

Sección IV

El Trabajo en las Zonas Rurales

La tierra suplirá nuestras necesidades

"Si se cultiva la tierra, ella proveerá, con la bendición de Dios, para nuestras necesidades. No tenemos que desanimamos en cuanto a las cosas temporales en virtud de fracasos aparentes ni debiéramos descorazonamos a causa de la tardanza. Debiéramos trabajar el suelo alegre, esperanzada y agradecidamente, estando persuadidos de que la tierra encierra en su seno ricas provisiones para el obrero fiel, provisiones más preciosas que oro y plata. La mezquindad que se le atribuye a un testimonio falso. Con un cultivo adecuado e inteligente, la tierra entregará sus tesoros para provecho del hombre. Las montañas y las colinas están cambiando; la tierra se está envejeciendo como ropa de vestir; empero la bendición de Dios que tendió mesa para su pueblo en el desierto no cesará jamás.

"Tiempos solemnes hay delante de nosotros y existe gran necesidad de que las familias salgan de las ciudades y se internen en el campo, a fin de que la verdad pueda llevarse a los vallados así como a los caminos de la tierra. Mucho dependen de que se tracen nuestros planes de acuerdo con la palabra del Señor y se lleven a término con perseverante energía. Depende más de la consagrada actividad y perseverancia que del genio y del estudio de los libros. Todos los talentos y las aptitudes otorgadas a los agentes humanos, si no se usan, son de escaso valor.

"Un regreso a los métodos más sencillos será apreciado por los niños y los jóvenes. El trabajo en la huerta y en el campo constituirá una variación agradable en la cansadora rutina de las lecciones abstractas, a las cuales sus jóvenes inteligencias no debieran jamás ser limitadas. Esta variación será especialmente valiosa para el niño nervioso que encuentra en los libros lecciones agotadoras y difíciles de recordar. Hay para él salud y dicha en el estudio de la naturaleza y las impresiones hechas no desaparecerán de su mente, por cuanto estarán asociadas con objetos que se hallan constantemente ante sus ojos" (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 445; 1900).

Un pedazo de tierra y un hogar cómodo

"Se ha de hacer que la tierra rinda su productividad; con todo, sin la bendición de Dios no podría, de suyo, hacer nada. En el principio Dios contempló todo lo que había hecho y dijo que era buena en gran manera. A consecuencia del pecado la tierra fue maldita. Pero, ¿ha. de multiplicarse esta maldición por el aumento del pecado? La ignorancia está haciendo su obra funesta. Siervos perezosos están acrecentando el mal a causa de sus hábitos ociosos. Muchos no están dispuestos a ganarse el pan con el sudor de su frente y se niegan a cultivar la tierra. Pero la tierra oculta bendiciones en sus profundidades para los que tienen el valor, la voluntad y la perseverancia para recoger sus tesoros. Los padres y las madres que poseen un pedazo de tierra y un hogar cómodo son reyes y reinas.

"Muchos agricultores no han obtenido utilidades proporcionadas de sus tierras debido a que emprendieron ese trabajo como si fuese una ocupación degradante; no ven que hay en él una bendición para sí mismos y para sus familias. Todo lo que pueden discernir es un estigma de servidumbre. Sus huertos son descuidados, las mieses no se almacenan en el momento debido, y se hace un trabajo superficial en el cultivo de la tierra" (La Educación Cristiana, págs. 348,349; 1894).

El cultivo de frutas y verduras y la crianza de aves

"En esta región hay una gran porción de tierra desocupada. Algunos miembros de nuestro pueblo que viven en la atmósfera envenenada de las ciudades, harían bien en conseguir unas pocas hectáreas de esta tierra. Para mantenerse, podrían cultivar frutas y verduras y criar aves. El sanatorio le compraría gustosamente huevos y verduras. Me agradaría que se iniciara alguna empresa semejante. Los padres y los hijos recibirían una gran bendición si abandonaran las ciudades perversas y contaminadas, y fueran al campo" (Carta 63; 1904).

La vida en el campo es una bendición para los pobres

"Si los pobres que atestan hoy las ciudades encontrasen casas en el campo, podrían no sólo ganarse la vida, sino recobrar la salud y gozar de la felicidad que ahora desconocen. Rudo trabajo, vida sencilla, estricta economía, y a menudo penalidades y privaciones, es lo que les tocaría, pero ¡qué bendición sería para ellos dejar la ciudad, con sus solicitaciones al mal, sus alborotos y sus crímenes, su miseria y su impureza, para saborear la tranquilidad, la paz y la pureza del campo!

"Si a muchos de los que viven en las ciudades y que no tienen ni un metro cuadrado de hierba que pisar, y que año tras año no han mirado más que patios sucios y estrechos callejones, paredes de ladrillo y pavimentos, y un cielo nublado de polvo y humo, se les llevara a algún distrito rural, en medio de campos verdes, de bosques, collados y arroyos, bajo un cielo claro y con aire fresco y puro, casi les parecería estar en el paraíso.

"Apartaos así del contacto de los hombres y de la dependencia de ellos, y alejados de los ejemplos, las costumbres y el bullicio, corruptores del mundo, se acercarían más al corazón de la naturaleza. La presencia de Dios sería para ellos cada vez más real. Muchos aprenderían a depender de Él. Por medio de la naturaleza oirían la voz de Dios hablar de paz y amor a su corazón, y su mente, alma y cuerpo corresponderían al poder restituyente y vivificador" (El Ministerio de Curación, págs. 143,144; 1905).

Fundación de las industrias para las familias

"Los creyentes que viven en las ciudades tendrán que trasladarse al campo, a fin de salvar a sus hijos de la ruina. Será necesario fundar industrias que proporcionen trabajo a estas familias. Los dirigentes del colegio de ......... y de ............ deberían estudiar las posibilidades de que estas instituciones instalen dichas industrias, a fin de que los miembros de nuestro pueblo que desean abandonar las ciudades, puedan adquirir hogares modestos sin hacer grandes desembolsos, y que también puedan encontrar trabajo. Ambas instituciones ofrecen perspectivas favorables y alentadoras para el desarrollo de este plan. Se las debe analizar.

“Hasta que no se haya comenzado esta obra, no es posible especificar todo lo que debe hacerse. Orad por este asunto, recordando que Dios dirige el timón, y que él guía el desarrollo de las diversas empresas. Cuando en un determinado lugar se dirige apropiadamente la obra, ello es una lección objetiva para otros lugares.

Al realizar la tarea no se debe aplicar un criterio estrecho ni egoísta. El trabajo debe partir de una base sencilla y sensata. Todos deben aprender que no basta con aseverar que creen en la verdad, sino que deben ejemplificarla en la vida diaria" (carta 25; 1902).

Fábrica de alimentos saludables

“Aquí —Abonadle— se debería establecer una industria de alimentos saludables relacionada con el colegio. Dios me ha indicado que los padres pueden hallar trabajo en esta industria y enviar a sus hijos al colegio. Pero todo debe ser hecho con la mayor sencillez. No debe haber extravagancia en ningún aspecto. Es necesario realizar una obra sólida, porque de lo contrario los resultados dejarían mucho que desear'' (Australasian Union Conference Record, 28 de julio de 1899).


 

Sección V

Preparación para la Crisis que Provocarán las Leyes Dominicales

Nos esperan tiempos difíciles

“No debemos ubicamos donde seamos forzados a estar en contacto con quienes no honran a Dios... Pronto surgirá una crisis con respecto a la observancia del domingo...

"El partido del domingo se está fortaleciendo en sus pretensiones falsas, y esto significa opresión para los que decidan guardar el sábado del Señor. Debemos ubicamos en un lugar donde podamos cumplir plenamente con el mandamiento del sábado. El Señor declara: 'Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna' (Éx. 20:9,10). Y debemos tener cuidado de no colocarnos en un lugar donde será difícil para nosotros y nuestros hijos observar el sábado.

 “Si en la providencia de Dios podemos conseguir lugares lejos de las ciudades, el Señor quiere que lo hagamos. Nos esperan tiempos difíciles " (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 412; 1908).

"Cuando el poder con el que se inviste a los reyes a aliado de lo bueno, ello se debe a que el que lleva la responsabilidad está bajo la influencia divina Cuando el poder está aliado con la maldad, está ligado con los instrumentos satánicos, y obrará para destruir a los que son propiedad del Señor. El mundo protestante ha establecido un día de reposo idolátrico en el lugar donde debería estar el sábado de Dios, y va en pos de las pisadas del papado. Por esta razón veo la necesidad de que las familias del pueblo de Dios, se trasladen fuera de las ciudades a lugares apartados del campo, donde puedan cultivar la tierra y cosechar los productos que ellas mismas siembren. De este modo podrán criar a sus hijos con hábitos sencillos y saludables. Veo la necesidad de apresurarse a fin de tener todas las cosas dispuestas para la crisis" (Ibíd.., 1897).


 

Sección VI

Las Instituciones como Centros de Colonización

No debemos formar colonias

“El señor desea que en nuestros días su pueblo se disperse por toda la tierra. No debe agruparse en colonias. Jesús dijo: ‘Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura' (Mar. 16:15). Cuando los discípulos cedieron a su deseo de permanecer agrupados en Jerusalén, Dios permitió que fueran perseguidos, y tuvieron que dispersarse por todas las regiones del mundo habitado.

“Durante muchos años nuestro pueblo ha recibido mensajes de advertencia y exhortación, a través de los cuales se lo ha instado a salir al gran campo de labor del Maestro para trabajar abnegadamente en favor de las almas" (Testimonies, tomo 8, pág. 215; 1904).

Trabájese en comunidades dispersas

“Muchos de los miembros de nuestras iglesias grandes hacen muy poco o comparativamente nada. Podrían realizar una buena obra si, en vez de hacinarse, se dispersasen por lugares donde todavía no ha penetrado la verdad Los árboles plantados en forma demasiado apretada, no prosperan. El jardinero los transplanta para que tengan lugar donde crecer, y que no queden atrofiados y enfermizos.

La misma regla surtiría efecto en nuestras iglesias grandes. Muchos de los miembros están muriendo espiritualmente porque no se hace precisamente esto. Se están volviendo enfermizos y deficientes. Transplantados, tendrían un lugar donde crecer fuertes y vigorosos.

“No es el propósito de Dios que sus hijos formen colonias o se establezcan juntos en grandes comunidades. Los discípulos de Cristo son sus representantes en la tierra, y Dios quiere que estén dispersos por todo el país, en pueblos, ciudades y aldeas, como luces en medio de las tinieblas del mundo. Han de ser misioneros para Dios, que por su fe y sus obras atestigüen que se acerca la venida del Salvador" (Joyas de los testimonios, tomo 3, págs. 248,249; 1904).

Lugares que ofrecen posibilidades de trabajo

"Los miembros laicos de nuestras iglesias pueden realizar una obra que hasta ahora apenas ha sido iniciada por ellos. Nadie debe trasladarse a lugares nuevos simplemente por obtener ventajas mundanales; sino que donde hay oportunidades de ganarse la vida, deben entrar familias bien arraigadas en la verdad, una o dos familias por lugar, para trabajar como misioneros. Deben sentir amor por las almas, preocupación por trabajar en su favor, y deben estudiar la manera de llevarlas a la verdad, pueden distribuir nuestras publicaciones, celebrar reuniones en sus casas, llegar a conocer a sus vecinos e invitarlos a venir a esas reuniones. Así harán brillar su luz por las buenas obras" (Id; págs. 249; 1904).

No os dejéis seducir por las ventajas que ofrecen nuestras instituciones

“Los que se sienten inclinados a radicarse cerca de nuestra casa editora, o del sanatorio y el colegio que poseemos en Takoma Park deberían pedir consejo antes de trasladarse.

"A los que consideran que Mountain View es un lugar conveniente para vivir, porque allí está establecida la Pacific Press, yo les digo: Mirad hacia otras partes del mundo que necesitan recibir la luz que os ha sido confiada. Recordad que Dios ha dado a cada hombre su obra. Elegid alguna localidad donde tengáis oportunidad de hacer brillar vuestra luz en medio de la oscuridad moral.

“Siempre ocurre que cuando se establece una institución en cierto lugar, muchas familias desean ir a vivir cerca de ella. Así sucedió en Battle Creek y en Oakland y, hasta cierto punto, casi en todos los lugares tenemos colegios o sanatorios” (Fundamentáis of Christian Education, págs. 494,495; 1904).

No establezcamos centros como Jerusalén

"Nuestro pueblo no debe ...considerar que...... es un centro como Jerusalén. El hecho de que cierto número de hermanos haya sido llamado a ese lugar para trabajar en la obra de publicaciones, no debe inducir a los demás a pensar que es apropiado que allí se establezca un gran número de familias adventistas. Y todos los que trabajan en la oficina deben estar dispuestos a partir, si Dios los llama a algún otro lugar (Manuscrito 148; 1905).

"No os agrupéis en un solo lugar, incurriendo en el mismo error que en Battle Creek. Hay centenares de lugares que necesitan recibir la luz que Dios ha dado" ( Fundamentáis of Christian Education, pág. 495; 1904).

Permaneced en las iglesias pequeñas  —Abrid nuevas escuelas

"Muchas familias que, con el fin de educar a sus hijos, se trasladan a lugares donde están establecidas nuestras escuelas mayores, prestarían mejor servicio al Maestro quedándose donde están. Deberían animar a la iglesia de la cual son miembros a establecer una escuela primaria donde los niños de su seno podrían recibir una educación cristiana completa y práctica. Sería inmensamente mejor para sus hijos, para sí mismos y para la causa de Dios, si se quedaran en las iglesias menores donde es necesaria su ayuda, en vez de ir a las iglesias mayores donde, debido a que no se los necesita están en la constante tentación de caer en la inactividad espiritual.

“Donde quiera que haya algunos observadores del sábado, los padres deben unirse para proveer un lugar apropiado para una escuela diurna donde sus niños y jóvenes puedan ser instruidos. Deben emplear un maestro cristiano que, como misionero consagrado, eduque a los niños de tal manera que los induzca a llegar a ser misioneros..." (Consejos para los maestros, págs. 165,166; 1913).

Lo que deben sentir los ángeles

“Pienso en lo que deben sentir los ángeles al ver que se acerca el fin, y que los que pretenden conocer a Dios y a Jesucristo a quien él ha enviado, se agrupan en comunidades, asisten a las reuniones y se sienten desanimados e insatisfechos cuando no se les predica lo suficiente como para que se beneficien sus almas y se fortalezca la iglesia; mientras que en realidad no están haciendo absolutamente nada" (Carta 16e; 1892).

Creced y extendeos; pero no en un solo lugar

"Se anima a la gente a establecer en Battle Creek, y pagan su diezmo y prestan su influencia para edificar una moderna Jerusalén que no responde al plan de Dios. Al hacerlo se priva a otros lugares de los beneficios que debieran recibir. Creced y extendeos, sí, pero no en un solo lugar. Salid y fundad centros de influencia donde nada o casi nada se ha hecho. Poned fin a esta concentración; difundid los rayos salvadores de la luz, e iluminad los rincones entenebrecidos de la tierra" (Testimonios para los Ministros, págs. 254,155; 1895).


 

Sección VII

Guiados por la Providencia Divina

Cuando Dios abra el camino

“Ha llegado el tiempo cuando, a medida que Dios abra el camino, las familias deberían salir de las ciudades. Los niños deberían ser llevados al campo. Los padres deberían conseguir un lugar tan apropiado como lo permitan sus recursos. Aunque la casa sea pequeña, debe estar rodeada por un terreno que pueda ser cultivado" (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 413; 1903).

Dios ayudará a su pueblo

"Los padres pueden conseguir afeas pequeñas en el campo, con terreno de cultivo, donde sea posible tener huertos para cultivar verduras y frutos pequeños, con el fin de reemplazar la carne que tanto contamina la sangre vital que circula por las venas. En esos lugares los niños no estarán rodeados por las influencias corruptoras de la ciudad. Dios ayudará a su pueblo a encontrar tales lugares fuera de las ciudades" (Ibíd.; 1902).

Hay que ayudar a abrir el camino

"A medida que transcurra el tiempo, cada vez será más necesario que nuestro pueblo salga de las ciudades. Durante años hemos recibido la instrucción de que nuestros hermanos y hermanas, y especialmente las familias con hijos, deberían planear salir de las ciudades a medida que puedan hacerlo. Muchos tendrán que trabajar laboriosamente para ayudara abrir el camino. Pero hasta que sea posible salir, durante el tiempo que permanezcan en ellas, deberían ocuparse activamente en el trabajo misionero, por muy limitada que sea su esfera de influencia" (Ibíd.; 1906).

Consejo y advertencia a los que se proponen salir de las ciudades

"Hermano mío, su carta me dice que en Battle Creek hay muchos que están decididos a salir de ese lugar. Existe una gran necesidad de que ahora se lleve a cabo tal cosa. Los que por fin han decidido salir, que no lo hagan en forma apresurada como respuesta a un movimiento de agitación, en forma imprudente, o de un modo tal que después tengan que arrepentirse profundamente de haber salido...

"No deben realizarse movimientos imprudentes motivados por el consejo de salir de Battle Creek. No hagáis nada sin buscar la sabiduría de Dios, quien ha prometido darla libremente a todos los que se la pidan, sin reconvenir a nadie. Todo lo que se pueda hacer es aconsejar e informar, y luego dejar que actúen bajo la dirección divina y enteramente dispuestos a conocer a Dios y a obedecerle.

“Me siento preocupada cuando considero que puede ser que haya incluso algunos de nuestros profesores que necesitan el equilibrio proporcionado por el juicio sólido. Los mensajeros que llevan el mensaje de la misericordia a nuestro mundo, que cuentan con la confianza del pueblo, serán buscados como consejeros. Aquellos hombres que no poseen una experiencia en la vida práctica, deben actuar con mucho cuidado porque corren el riesgo de aconsejar sin saberlo lo que sus consejeros pueden inducir a otros a llevar a cabo.

El don de aconsejar

"Algunos hombres comprenden claramente los problemas y tienen habilidad para aconsejar. Esto es un don de Dios. En los momentos cuando la causa de Dios necesita palabras certeras, solemnes y sólidas, pueden hablar en forma tal que las mentes perplejas y en oscuridad lleguen a captar como un repentino rayo de luz la conducta que deben seguir [y eso constituirá la respuesta a las preguntas] que los han mantenido perplejos y los han desconcertado durante semanas y meses mientras estudian el problema Se produce un esclarecimiento, una iluminación del camino que está delante de ellos, porque el Señor ha dejado brillar su luz, y ellos ven que sus oraciones son contestadas y que su camino se ilumina. Pero puede ser que se den consejos imprudentes, que solo digan que deben salir de Battle Creek, a pesar de que no haya nada claramente definido con respecto a la ventaja espiritual que podrían lograr para sí mismos o para otros al hacer el cambio.

Considerad cuidadosamente todo movimiento

“Que todos tomen el tiempo necesario para realizar cuidadosas consideraciones, para que no sean como el hombre de la parábola que comenzó a edificar y luego fue incapaz de terminar. No debe realizarse ningún movimiento sin considerar cuidadosamente ese movimiento y sus resultados; todo debe ser tenido en cuenta... A cada hombre se le dio su obra de acuerdo a con sus diversas habilidades. Por lo tanto no debe actuar con vacilación sino con firmeza, y sin embargo confiando humildemente en Dios.

“Puede haber personas que se apresuren a hacer una cosa, y que se comprometen en negocios acerca de los cuales no saben nada. Dios no quiere que se haga esto. Pensad con sinceridad y oración, y estudiad la Biblia cuidadosamente y con oración, teniendo la mente y el corazón despiertos para oír la voz de Dios... Comprender la voluntad de Dios constituye una gran cosa...

Se necesitan planes bien definidos

"Me dirijo a la iglesia de Battle Creek para que actúe de acuerdo con los consejos dados por Dios. Es necesario que muchos salgan de Battle Creek, y sin embargo también es necesario que tengáis planes definidos acerca de lo haréis cuando salgáis de Battle Creek. No salgáis apresuradamente sin saber lo que estáis haciendo... Ojalá que haya generales, hombres sabios y considerados, hombres bien equilibrados, que sean consejeros seguros, que comprendan la naturaleza humana, y que sepan como dirigir y aconsejar el temor de Dios.

Los peligros de la nueva experiencia

"He visto que hay peligros que amenazan toda nueva experiencia de la iglesia, porque algunos oyen las cosas con un espíritu muy obcecado. Mientras algunos profesores pueden ser enérgicos y eficientes en la enseñanza de acuerdo con las doctrinas bíblicas, puede ser que no todos sean hombres dotados de un conocimiento de la vida práctica, debido a lo cual no podrían aconsejar con seguridad y sin peligro a las mentes perplejas. No disciernen la situación difícil que necesariamente aquejará a cada familia que ha de realizar un cambio. Por lo tanto, todos sean muy cuidadosos en lo que dicen; si no conocen el parecer de Dios en algunos asuntos, nunca hablen acerca de lo que suponen o adivinan. Si no saben nada definido, díganlo así, y dejen que la persona confíe plenamente en Dios. Órese mucho, y aún con ayuno, para que nadie actúe en la oscuridad, sino que avance en la luz así como Dios está en la luz...

Hágase todo con orden

"No se haga nada en forma desordenada para que no se produzcan grandes pérdidas ni se sacrifiquen las propiedades a causa de discursos ardientes e impulsivos que despiertan un entusiasmo que no está de acuerdo con la voluntad de Dios; para que una victoria que es esencial que se obtenga no se convierta en derrota por falta de una moderación adecuada, de proyectos adecuados, de principios sólidos, y de propósitos definidos. En este asunto debe haber una dirección sabia, y todos deben actuar bajo la dirección de un Consejero sabio e invisible, el cual es Dios. Habrá instrumentos que son humanos, que lucharán por el dominio, y se efectuará una obra que no llevará la rúbrica de Dios. Ahora quiero rogar que cada persona no se vuelva con demasiada intensidad y confianza hacia los consejeros humanos, sino que busque fervorosamente a Dios, Aquel que es sabio en consejos. Someted todos vuestros caminos y vuestra voluntad a los caminos de Dios y a la voluntad de Dios...

Los resultados de una acción apresurada

“Si algunos actúan apresuradamente y salen de Battle Creek, y luego se desaniman, no se culparán así mismos por haber actuado imprudentemente, sino que culparán a otros diciendo que los obligaron a obrar en esa forma Todo su desconcierto y su derrota serán atribuidos a aquellos que no deberían ser acusados...

“Ahora, justamente ahora, es el tiempo cuando los peligros de los últimos días se amontonan junto a nosotros, y por eso necesitamos hombres sabios como consejeros, no hombres que piensan que su deber consiste en crear agitación y desorden sin ser capaces de dar consejos oportunos ni organizar y disponer para que después de cada brote de entusiasmo, de la confusión surja el orden, y haya descanso y paz por la obediencia a la Palabra de Dios. Que cada hombre ocupe el lugar que le corresponde para que realice algún trabajo para el Maestro, de acuerdo con sus diversas habilidades...

"¿Cómo se realizara esto? Jesús quien os ha comprado con su sangre preciosa, y cuyos siervos y propiedad sois, ha dicho: ‘Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y ligera mi carga' (Mat. 11 29,30). Si todos acuden a Jesús dispuestos a ser enseñados, con corazones contritos, entonces sus mentes estarán en condición de ser instruidas y de aprender de Jesús y de obedecer sus órdenes...

Exponed todos los planes delante de Dios

"No podemos tener una fe débil ahora; no podemos estar seguros con una actitud descuidada, indolente y perezosa. Hay que utilizar hasta el último ápice de habilidad, y hay que pensar en forma aguda, serena y profunda. La sabiduría de ningún instrumento humano es suficiente para trazar planes y proyectos en este tiempo. Exponed cada plan delante de Dios con ayuno, y humillando el alma delante del Señor Jesús, y encomendad vuestros caminos al Señor. La promesa segura es que dirigirá vuestras sendas. Él posee recursos infinitos. El Santo de Israel. quien llama por su nombre a las huestes del cielo, y mantiene las estrellas en su lugar, os cuida individualmente...

"Quisiera que todos pudiesen comprender las posibilidades y las probabilidades que están al alcance de los que esperan que su eficacia venga de Cristo y los que afirman en Él su confianza. La vida que se oculta con Cristo en Dios siempre tiene un refugio; puede decir Todo lo puedo en Cristo que me fortalece' (Fil. 4:13) (Mensajes Selectos, tomo 2, págs. 414-418: 1893).


 

Sección VIII

Nuestras Instituciones deben Ubicarse Lejos de las Zonas muy Pobladas

Lugares apropiados para establecer funciones

"Todavía se da esta instrucción: 'Salid de las ciudades. Estableced vuestros sanatorios, escuelas y oficinas lejos de los centros de población'. Ahora hay muchos que prefieran quedar en las ciudades, pero dentro de poco llegará el tiempo cuando todos los que desean evitar ver y oír el mal se trasladarán al campo, porque la maldad y corrupción aumentarán a tal grado que la atmósfera misma de las ciudades parecerá estar contaminada" (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 409; 1907).

Como evitar la tentación y la corrupción

“Algunas personas se han preguntado por qué deberíamos trasladar nuestra casa editora de Oakland a Mountain View. Dios ha exhortado a su pueblo a abandonar las ciudades. Los jóvenes relacionados con nuestras instituciones no deben estar expuestos a las tentaciones y a la corrupción que existe en las grandes ciudades. Mountain View parece ser un lugar apropiado para establecer la casa editora "(Manuscrito 148; 1905).

Nos esperan tiempos difíciles

"Este desastre [El incendio del edificio de la Review and Herald] puede producir un cambio definido en este asunto. Espero que nuestros hermanos presten atención a la lección que Dios está tratando de enseñarles, y que no vuelvan a edificar la casa editora en Battle Creek Dios no quiere que nos establezcamos en las ciudades, porque nos esperan tiempos muy tormentosos" (Carta 2; 1903).

Dónde se puede enseñar a los jóvenes con mayor eficacia

“Dios ha advertido una vez tras otra que nuestras escuelas, casas editoras y sanatorios deben establecerse fuera de la ciudad donde pueda enseñarse a los jóvenes con la mayor eficacia posible qué es la verdad. Que nadie procure utilizar los Testimonios para respaldar el establecimiento de grandes intereses comerciales en las ciudades. No invalidéis la luz que ha sido dada acerca de este asunto.

"Se presentarán hombres que hablarán cosas perversas para contrarrestar las acciones que el Señor está induciendo a sus siervos a realizar. Pero ya es tiempo de que los hombres y las mujeres razonen partiendo de las causas para llegar a los efectos. Es demasiado tarde, sí, demasiado tarde para establecer grandes firmas comerciales en las ciudades; es demasiado tarde para llamar a hombres y mujeres jóvenes del campo para que vayan a las ciudades. En las ciudades están surgiendo condiciones que harán muy difícil que los que pertenecen a nuestra fe permanezcan en ellas. Por lo tanto será un gran error invertir dinero en establecimientos comerciales en las ciudades" (Mensajes Selectos, tomo 2, págs. 409,410; 1905).

Hay que trabajar desde puestos de avanzadas

"Hasta donde sea posible, nuestras instituciones deberían estar situadas lejos de las ciudades. Debemos tener obreros para esas instituciones, y si están ubicadas en las ciudades, eso significa que las familias de nuestro pueblo deben establecerse en ellas. Pero no es la voluntad de Dios que las familias de su pueblo se establezcan en las ciudades, donde hay perturbaciones y confusión constantes. Hay que evitar esto para sus hijos, porque todo el sistema está corrompido por el apresuramiento, la prisa y el ruido. El Señor quiere que las familias de su pueblo se trasladen al campo donde puedan instalarse en la tierra, y cultivar sus propias frutas y verduras, y donde sus hijos puedan estar en contacto directo con las obras de Dios manifestadas en la naturaleza. Llevad a vuestras familias lejos de las ciudades, es mi mensaje.

"Hay que hablar la verdad, ya sea que los hombres la escuchen o no. Las ciudades están llenas de tentaciones. Deberíamos planear nuestra obra de tal manera que podamos mantener a nuestros jóvenes tan lejos como sea posible de esa contaminación.

"Hay que trabajar en favor de las ciudades desde puestos de avanzada. El mensajero de Dios dijo: '¿No serán amonestadas las ciudades? Sí, pero no por el pueblo de Dios que viva en ellas, sino mediante sus visitas realizadas para advertirlas de lo que acontecerá en la tierra' (id; págs. 410,411; 1902).

Lugares de fácil acceso a las ciudades

"Hay que designar hombres de criterio sano, no para que divulguen sus intenciones, sino para que busquen propiedades en zonas rurales, de fácil acceso a las ciudades, apropiadas para establecer pequeños centros de enseñanza para obreros, y que se puedan también equipar debidamente para atender a las almas enfermas y fatigadas que no conocen la verdad. Buscad tales lugares fuera de las grandes ciudades, donde se puedan conseguir edificios apropiados, ya sea como donación de sus dueños, o comprados a un precio razonable con las ofrendas que denuesto pueblo. No se deben levantar edificios en las ciudades bulliciosas" (Medical Ministry, págs. 308,309; 1909).

Lecciones que nos enseñan Enoc y Lot

"Como pueblo que guarda los mandamientos de Dios, debemos salir de las ciudades. Tal como lo hizo Enoc, debemos trabajar en las ciudades, pero no vivir en ellas" (El Evangelismo, pág.61; 1899).

"Cuando la iniquidad abunda en una nación, siempre ha de escucharse una voz que dé la amonestación y la instrucción, como la voz de Lot fuera oída en Sodoma. Sin embargo, Lot pudo haber preservado a su familia de muchos males si él no hubiera hecho su hogar en esa ciudad malvada y corrompida. Todo lo que Lot y su familia hicieron en Sodoma podría haber sido hecho por ella, aun cuando caminó con Dios, y sin embargo no vivió en medio de ninguna ciudad mancillada, con toda clase de violencia y maldad, como lo hizo Lot en Sodoma" (El Evangelismo, págs. 61,62; 1903).

Iglesias pero no instituciones en las ciudades

"El Señor nos ha indicado repetidamente que debemos trabajar en las ciudades desde puestos de avanzada ubicados fuera de ellas. En esas ciudades debemos tener casas de culto, como monumentos de Dios, pero las instituciones destinadas a la publicación de la verdad, a la curación de los enfermos y a la preparación de los obreros deben establecerse fuera de las ciudades. Es especialmente importante que nuestra juventud sea protegida de las tentaciones de la vida en la ciudad.

"Debemos ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas en nuestros esfuerzos de adquirir propiedades a bajo precio en el campo, y desde esos puestos de avanzada debemos trabajar las ciudades" (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 411; 1902).

El mensaje del Señor

"¡Salid de las ciudades! ¡Salid de las ciudades! ¡Salid de las ciudades!’ Este es el mensaje que el Señor me ha dado. Se producirán terremotos e inundaciones; y no debemos establecernos en las ciudades impías, donde se sirve en todo sentido al enemigo, y se olvida con tanta frecuencia a Dios. El Señor desea que tengamos un claro discernimiento espiritual. Debemos ser perspicaces para captar el peligro que implicaría el establecer instituciones en esas ciudades, y al mismo tiempo vivir en lugares donde podamos proteger a nuestros hijos y a nosotros mismos de la influencia contaminadora y desmoralizadora, que tanto prevalece en esos lugares" (Life Sketches, págs. 409,410; 1906).


 

Sección IX

Huida Apresurada en el Conflicto Final

La señal para la huida

"No es ahora tiempo para que el pueblo de Dios fije sus afectos o se haga tesoros en el mundo. No está lejano el tiempo en que, como los primeros discípulos, seremos obligados a buscar refugio en lugares desolados y solitarios. Así como el sitio de Jerusalén por los ejércitos romanos fue la señal para que huyesen los cristianos de Judea, así la toma de poder por parte de nuestra nación [Los Estados Unidos], con el decreto que imponga el día de descanso papal, será para nosotros una amonestación Entonces será tiempo de abandonar las grandes ciudades, y preparamos para abandonar las menores en busca de hogares retraídos en lugares apartados entre las montañas. Y ahora, en vez de buscar costosas moradas aquí, debemos preparamos para trasladarnos a una patria mejor, la celestial. En vez de gastar nuestros recursos en la complacencia propia, debemos buscar la economía" (Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 165,166; 1885).





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