Cultivad Vuestras Propias Provisiones

                                                                       Elena de White

 

El Señor quiere que las familias de su pueblo se trasladen al campo donde puedan establecer sus casas, y cultivar sus propias frutas y verduras, y donde sus hijos puedan estar en contacto directo con las obras de Dios manifestadas en la naturaleza.  Llevad a vuestras familias lejos de las ciudades, es mi mensaje.-2MS 410 (1902).

Una y otra vez el Señor ha instruido a los miembros de su pueblo a que saquen sus familias de las ciudades y las lleven al campo, donde puedan cultivar sus propias provisiones, porque en el futuro el problema de comprar y de vender será muy serio.  Ahora deberíamos prestar atención a la instrucción que se nos ha dado vez tras vez: Salid de las ciudades e id a los distritos rurales, donde las casas no están apiñadas unas al lado de otras, y donde estaréis libres de la interferencia de los enemigos.-2MS 161 (1904).

Hay que prestar atención a la implantación de diversas industrias que puedan dar empleo a familias pobres.  Necesítanse familias de misioneros que vayan a establecerse en regiones desoladas... buenos agricultores, hombres de finanzas, constructores y personas aptas en las variadas artes y oficios, para... implantar industrias, prepararse humildes viviendas y ayudar a sus vecinos. (Ministerio de Curación, Pág. 146)

 

Hay que trabajar en las ciudades desde puestos de avanzada.

El Señor nos ha indicado repetidamente que debemos trabajar en las ciudades desde puestos de avanzada ubicados fuera de ellas.  En esas ciudades debemos tener casas de culto, como monumentos de Dios, pero las instituciones destinadas a la publicación de la verdad, a la curación de los enfermos y a la preparación de los obreros deben establecerse fuera de las ciudades.  Es especialmente importante que nuestra juventud sea protegida de las tentaciones de la vida en la ciudad.-2MS 411 (1907).

 

Como pueblo que guarda los mandamientos de Dios, debemos salir de las ciudades.  Tal como lo hizo Enoc, debemos trabajar en las ciudades pero no vivir en ellas.-Ev 61 (1899).

Hay que trabajar en favor de las ciudades desde puestos de avanzada.  El mensajero de Dios dijo: "¿No serán amonestadas las ciudades?  Sí; pero no por el pueblo de Dios que viva en ellas, sino mediante sus visitas realizadas para advertirlas de lo que acontecerá sobre la tierra".-2MS 410- 411 (1902).

Está aumentando la maldad en nuestras ciudades y cada vez resulta más evidente que aquellos que permanecen en ellas innecesariamente, arriesgan la salvación de su alma.-CL 9 (1907).

Estableced instituciones  "cerca de las grandes ciudades"

Desígnense hombres juiciosos que no divulguen sus intenciones, sino que busquen tales propiedades en las zonas rurales, con fácil acceso a las ciudades, apropiadas para establecer pequeñas escuelas de preparación para los obreros, y donde también puedan proporcionarse facilidades para tratar a las personas enfermas y fatigadas que no conocen la verdad.  Buscad esos lugares cerca de las ciudades, donde puedan conseguirse edificios apropiados ya sea como obsequio de sus dueños, o comprados a un precio razonable con fondos donados por nuestro pueblo.  No construyáis edificios en las ruidosas ciudades.-Ev 61 (1909).

Mejor salud física en un ambiente rural.

No es la voluntad de Dios que las familias de su  pueblo se establezcan en las ciudades, donde hay perturbaciones y confusión constantes.  Hay que evitar esto para sus hijos, porque todo el sistema está corrompido por el apresuramiento, la prisa y el ruido.-2MS 410 (1902).

Si a muchos de los que viven en las ciudades y que no tienen ni un metro cuadrado de hierba que pisar, y que año tras año no han mirado más que patios sucios y estrechos callejones, paredes de ladrillo, y pavimentos, y un cielo nublado de polvo y humo, se les llevara a algún distrito rural, en medio de campos verdes, de bosques, collados y arroyos, bajo un cielo claro y con aire fresco y puro, casi les parecería estar en el paraíso.-MC 144 (1905).

Ricas bendiciones en un ambiente natural

Volvemos a decir: "Fuera de las ciudades". No consideréis que es una gran privación el tener que trasladaros a los cerros y las montañas, sino buscad un retiro donde podáis estar solos con Dios, para aprender su voluntad y sus caminos...Insto a nuestro pueblo a que convierta la búsqueda de la espiritualidad en la obra de su vida.  Cristo está a la puerta.  Por esto digo a nuestro pueblo: "No consideréis que es una privación el ser llamados a dejar las ciudades para trasladamos al campo.  Allí esperan abundantes bendiciones para los que deseen aprehenderlas.  Al contemplar las escenas de la naturaleza, las obras del Creador, y al estudiar la obra de la mano de Dios, seréis transformados imperceptiblemente a la misma imagen".-2MS 408 (1908).

A medida que transcurra el tiempo, cada vez será más necesario que nuestro pueblo salga de las ciudades.  Durante años hemos recibido la instrucción de que nuestros hermanos y hermanas, y   especialmente las familias con hijos, deberán planear salir de las ciudades a medida que puedan hacerlo.  Muchos tendrán que trabajar laboriosamente para ayudar a abrir el camino. .-2MS 413 (1906).

Huntsville, Alabama

Aquellos que están a cargo de la obra educativa en Graysville* y Huntsville debieran ver qué puede hacerse por estas instituciones para establecer tales industrias, de manera que nuestra gente que desee dejar las ciudades pueda obtener casas modestas sin un gran desembolso de recursos, y también pueda encontrar empleo.- Carta 25, 1902.

El desarrollo del carácter es más fácil en el campo.

Los padres acuden con sus familias a las ciudades, porque se imaginan que allí es más fácil ganarse la vida que en el campo.  Los hijos, no teniendo qué hacer cuando no están en la escuela, se educan en la calle.  De las malas compañías adquieren hábitos de vicio y disipación.-2JT 74 (1882).

Enviad a los hijos a escuelas ubicadas en la ciudad, donde toda clase de tentación aguarda para atraerlos y desmoralizarlos, y la obra de la edificación del carácter será diez veces más difícil tanto para los padres como para los hijos.-FE 326 (1894).

Las ciudades rebosan de tentaciones.  Debemos planear nuestra obra de tal manera que mantengamos a nuestros jóvenes tan alejados como se pueda de esa contaminación.-HAd 120 (1902).

Es tiempo de que nuestro pueblo lleve a sus familias de las ciudades a localidades más apartadas, de lo contrario muchos de los jóvenes, y también muchos de los de más edad, serán entrampados y arrebatados por el enemigo.-8T 101 (1904).

 
 
 

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